orgullo.
(Del cat. orgull).
1. m. Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.
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¿Por qué hacemos de todo un arma de doble filo? ¿Por qué llevamos todo a su extremo? ¿Por qué no encontramos nunca la "justa medida"?
De las mejores semillas puede, al final, nacer la peor hierba, la venenosa.
De la mejor casta puede nacer el peor engendro.
De las mejores intenciones salen los más cruentos crímenes.
El orgullo es el que nos mueve a defender con uñas y dientes lo que hacemos, lo que vivimos, lo que amamos..., en definitiva quienes somos.
Pero también es el que nos hace cerrar los ojos, acallar las palabras, maniatar a la comprensión..., en definitiva quienes podemos llegar a ser.
Como siempre, jueces y verdugos del compañero de viaje y madres indulgentes con nosotros mismos.
Desde luego que en los tiempos que corren necesitamos seguir con él este abrupto camino en el que nos hemos metido (¿de qué habremos pecado?), pero mejor llevarlo de la mano con una sonrisa que subido a la chepa, machacando hasta a nuestra jorobada sombra.
29 de junio de 2009
5 de junio de 2009
Batallitas
Me provoca una extraña mueca, entre dolor, asco y finalmente risa, si es que esos tres sentimientos se pueden combinar en una cara cual cocktail servido en una copa helada. Porque algo helada también me quedo y quizá en algunos momentos hasta rozando la ira, con lo cual se deduce que termina subiéndome la temperatura, en una rara reacción en cadena fisiológica.
Es irónico, triste y hasta asqueante como a los hijos de la fortuna nos gusta acallar la conciencia. Como nos autoproclamamos soldados de una batalla que no existe porque sencillamente no la hemos creado, tampoco queremos, ni nos apetece una mierda hacerlo.
Pero tenemos boca y nos han regalado buenísima educación, así que gracias a ello llenamos nuestra cabeza de palabras grandilocuentes tan huecas como nuestras intenciones e incluso somos capaces de plasmarlo en páginas y páginas que iluminarán a los ciegos y grises robots que, claro, están a años luz de nuestra visionaria conciencia y con todo eso no sólo nos quedamos tranquilos sino que podemos erigirnos en lo más alto de la cúspide contestataria y sonreír satisfechos por lo considerados e idealistas que somos, siendo conscientes de lo agradecidos que estarán todos los sin voz porque nosotros gritemos por ellos y...
Y nos quejamos. Sí nos quejamos de lo duro que es vivir en nuestra piel cuando estamos cada día yendo a trabajar en nuestros coches que más tarde irán más que repletos con todas nuestras compras que llenarán los amplios armarios de nuestras casas que luciremos en reuniones con todos esos amigos con los que nos quedaremos degustando esos caprichos nocturnos que nos abren la mente para arreglar este mundo...
Ninguno nos atrevemos a girar la cabeza, mirar al de al lado y verle, y con una sonrisa de las de antaño y una mano en el hombro, espetar un abierto: "¿Qúé tal"?
Pero sinceramente, ¿alguien puede echarlo en cara?
Es irónico, triste y hasta asqueante como a los hijos de la fortuna nos gusta acallar la conciencia. Como nos autoproclamamos soldados de una batalla que no existe porque sencillamente no la hemos creado, tampoco queremos, ni nos apetece una mierda hacerlo.
Pero tenemos boca y nos han regalado buenísima educación, así que gracias a ello llenamos nuestra cabeza de palabras grandilocuentes tan huecas como nuestras intenciones e incluso somos capaces de plasmarlo en páginas y páginas que iluminarán a los ciegos y grises robots que, claro, están a años luz de nuestra visionaria conciencia y con todo eso no sólo nos quedamos tranquilos sino que podemos erigirnos en lo más alto de la cúspide contestataria y sonreír satisfechos por lo considerados e idealistas que somos, siendo conscientes de lo agradecidos que estarán todos los sin voz porque nosotros gritemos por ellos y...
Y nos quejamos. Sí nos quejamos de lo duro que es vivir en nuestra piel cuando estamos cada día yendo a trabajar en nuestros coches que más tarde irán más que repletos con todas nuestras compras que llenarán los amplios armarios de nuestras casas que luciremos en reuniones con todos esos amigos con los que nos quedaremos degustando esos caprichos nocturnos que nos abren la mente para arreglar este mundo...
Ninguno nos atrevemos a girar la cabeza, mirar al de al lado y verle, y con una sonrisa de las de antaño y una mano en el hombro, espetar un abierto: "¿Qúé tal"?
Pero sinceramente, ¿alguien puede echarlo en cara?
21 de abril de 2009
Tú
Tengo que reconocerlo mirándote a los ojos, cara a cara: eres mi peor enemigo.
Siempre tú ahí detrás, acechando, marcando, limitando... Tú y sólo tú eres la causa de todas, o casi todas, mis cicatrices y de las héridas que aún me lamo con dolor. Tú, artífice de las lágrimas, la hiel, la desesperación, el miedo...
¿De dónde sale ese odio brutal que me inmoviliza y me amordaza? ¿Dónde nacen esas fuerzas eternas para estar ahí zancadilla tras zancadilla? ¿Dónde escondes toda esa inteligencia para urdir plan tras plan?
Y sobre todo, ¿hay tregua? ¿me vas a dar un segundo para que pueda sacar la cabeza y respirar?
¡Tú! ¡Sí tú! ¡Ten ahora esas agallas que utilizas para empequeñecerme y respóndeme! ¡Sal del espejo de una puta vez!
Siempre tú ahí detrás, acechando, marcando, limitando... Tú y sólo tú eres la causa de todas, o casi todas, mis cicatrices y de las héridas que aún me lamo con dolor. Tú, artífice de las lágrimas, la hiel, la desesperación, el miedo...
¿De dónde sale ese odio brutal que me inmoviliza y me amordaza? ¿Dónde nacen esas fuerzas eternas para estar ahí zancadilla tras zancadilla? ¿Dónde escondes toda esa inteligencia para urdir plan tras plan?
Y sobre todo, ¿hay tregua? ¿me vas a dar un segundo para que pueda sacar la cabeza y respirar?
¡Tú! ¡Sí tú! ¡Ten ahora esas agallas que utilizas para empequeñecerme y respóndeme! ¡Sal del espejo de una puta vez!
4 de febrero de 2009
Errores
Aprender de los errores… no volver a tropezar con la misma piedra… adquirir experiencia de los fallos cometidos… pero ¿y de los sufridos?
Paseamos con la lección bien aprendida desde que comenzamos a dar los primeros pasos solos en nuestro camino. Casi siempre, (con énfasis en ese “casi”), sabemos esgrimir la moraleja de todo aquello que nos ha hecho sentirnos avergonzados, pobres, incómodos o indignos… Mas ¿qué nos ocurre cuando somos las víctimas de esos errores? ¿Sabemos exprimirlos de la misma manera? Somos capaces de distinguirlos, por más nimios que sean, nombrarlos, airearlos e incluso clasificarlos y aplicarles un castigo o pena. Pero ¿aprovechamos algo de ello? ¿Somos conscientes, desde nuestra magnánime posición de víctimas, de que podemos también sacarle partido a ese gran o diminuto fallo cometido por otro? Es más, cuando ese error, por arte del lenguaje, y por crueldad del ser humano, se convierte en horror, ¿lo hacemos causa contra la que luchar?
Las heridas de la culpa nos dejan tal cicatriz que ya siempre nos mantendremos alerta. Pero los restos cercenados por otro los exhibimos en procesión, como plañideras, aunque sin acordarnos realmente del miembro mutilado. Sin darle una causa, un fin, un motivo, por el que valga esa pena.
Y cuando dejamos de llorar y de gritar, nos damos cuenta de que, a nuestro paso, hemos ido dejando un cementerio con nuestros propios cadáveres… y entonces ya es muy tarde para repasar la lección…
Paseamos con la lección bien aprendida desde que comenzamos a dar los primeros pasos solos en nuestro camino. Casi siempre, (con énfasis en ese “casi”), sabemos esgrimir la moraleja de todo aquello que nos ha hecho sentirnos avergonzados, pobres, incómodos o indignos… Mas ¿qué nos ocurre cuando somos las víctimas de esos errores? ¿Sabemos exprimirlos de la misma manera? Somos capaces de distinguirlos, por más nimios que sean, nombrarlos, airearlos e incluso clasificarlos y aplicarles un castigo o pena. Pero ¿aprovechamos algo de ello? ¿Somos conscientes, desde nuestra magnánime posición de víctimas, de que podemos también sacarle partido a ese gran o diminuto fallo cometido por otro? Es más, cuando ese error, por arte del lenguaje, y por crueldad del ser humano, se convierte en horror, ¿lo hacemos causa contra la que luchar?
Las heridas de la culpa nos dejan tal cicatriz que ya siempre nos mantendremos alerta. Pero los restos cercenados por otro los exhibimos en procesión, como plañideras, aunque sin acordarnos realmente del miembro mutilado. Sin darle una causa, un fin, un motivo, por el que valga esa pena.
Y cuando dejamos de llorar y de gritar, nos damos cuenta de que, a nuestro paso, hemos ido dejando un cementerio con nuestros propios cadáveres… y entonces ya es muy tarde para repasar la lección…
P.D. Es un placer volver... os he echado de menos.
29 de diciembre de 2008
Año nuevo.
Hay veces que es mejor no hacer balance. Finales en los que es mejor no echar la vista atrás... o sólo con el rabillo del ojo.
Prefero mirarme al espejo y ver esta gran sonrisa y este brillo en los ojos.
Muchas gracias a todos.
Feliz año nuevo!!!
P.D. ESTO NO SE PARA...
Prefero mirarme al espejo y ver esta gran sonrisa y este brillo en los ojos.
Muchas gracias a todos.
Feliz año nuevo!!!
P.D. ESTO NO SE PARA...
10 de diciembre de 2008
Ángel
Todo mito tiene su base en la realidad más cruda. Todas esa figuras mitológicas, verdaderamente, nos catalogan a todos nosotros. Esa esfera celestial es en realidad, este cosmos donde pisamos y habitamos.
Ángeles, demonios, héroes, divinidades... pasan por nuestras vidas, nos acompañan día a día en nuestro vagar. Nosotros mismos, aunque no lo creamos formamos parte de ese plantel de figuras.
Las hay más comunes, como los duendes, los trasgos, los sátiros... Y las hay mucho más difíciles de encontrar, como los unicornios, los dioses o los ángeles.
Estos últimos, son aquellas personas que tienen el don de la luz. No sólo iluminan todo aquello a su alrededor, sino que aportan gracias a ello, una enorme capacidad que tenemos olvidada la mayor parte del tiempo, la lucidez.
Esa lucidez que nos hace vivir cada segundo y exprimirlo al máximo. Que nos hace disfrutar con una sonrisa, una palabra, una mirada... las suyas.
Son esas personas que con sólo rozarnos hacen que volvamos a la vida, aún cuando ignorábamos que estábamos fuera de ella.
Cuando un ángel aparece en tu vida, te sientes único, especial, inigualable, quizá porque se ha fijado en ti, quizá porque te colma de su luz, quizá porque sabes que es casi inalcanzable y tú lo estás tocando con la punta de los dedos.
Aunque en tu fuero interno sabes, que todo ese torrente viene de él. De ese
ángel que ha elegido, sin tú muy bien saber por qué, acompañarte y regalarte sus alas.
Por eso, ya no tienes miedo. Por eso, no te hace falta buscar más candelas en la oscuridad.
Ángeles, demonios, héroes, divinidades... pasan por nuestras vidas, nos acompañan día a día en nuestro vagar. Nosotros mismos, aunque no lo creamos formamos parte de ese plantel de figuras.
Las hay más comunes, como los duendes, los trasgos, los sátiros... Y las hay mucho más difíciles de encontrar, como los unicornios, los dioses o los ángeles.
Estos últimos, son aquellas personas que tienen el don de la luz. No sólo iluminan todo aquello a su alrededor, sino que aportan gracias a ello, una enorme capacidad que tenemos olvidada la mayor parte del tiempo, la lucidez.
Esa lucidez que nos hace vivir cada segundo y exprimirlo al máximo. Que nos hace disfrutar con una sonrisa, una palabra, una mirada... las suyas.
Son esas personas que con sólo rozarnos hacen que volvamos a la vida, aún cuando ignorábamos que estábamos fuera de ella.
Cuando un ángel aparece en tu vida, te sientes único, especial, inigualable, quizá porque se ha fijado en ti, quizá porque te colma de su luz, quizá porque sabes que es casi inalcanzable y tú lo estás tocando con la punta de los dedos.
Aunque en tu fuero interno sabes, que todo ese torrente viene de él. De ese
ángel que ha elegido, sin tú muy bien saber por qué, acompañarte y regalarte sus alas.
Por eso, ya no tienes miedo. Por eso, no te hace falta buscar más candelas en la oscuridad.
3 de diciembre de 2008
Volar
¿Qué es lo que nos impide volar? ¿Qué hace que no tengamos fuerza suficiente para batir las alas cuando tenemos el viento a favor? ¿Qué nos bloquea de tal manera que distorsiona totalmente nuestra realidad, convirtiéndonos en peleles en lugar de héroes? ¿Qué es lo que hace que se empañen nuestros momentos de gloria, nuestras horas más dulces?
Podríamos hablar del miedo, (ya lo hice en su momento). Ese miedo que asoma la patita por debajo de la puerta, hasta que la abre de par en par y se instala como en su casa.
Podríamos señalar la culpa, sea o no sea justa, se enquilosa y crece cual tumor, hasta ser más grande que uno mismo.
Podríamos apuntar a la vagueza que hace que un día no te muevas, ni al otro, ni al otro, ni al otro...
Podríamos mirar a la costumbre que nos engaña y nos engatusa convenciéndonos de que estamos mejor en su pequeño reducto mediocre.
Y si miramos ahí, sí, ahí en frente... qué es lo que vemos... Es un pequeño espejo mostrando nuestro reflejo. Somos nosotros mismos asiéndonos fuerte al suelo. Sí, los mismos que intentamos abrir esas alas.
(Las abro y bato con todas mis fuerzas. No me sueltes)
Podríamos hablar del miedo, (ya lo hice en su momento). Ese miedo que asoma la patita por debajo de la puerta, hasta que la abre de par en par y se instala como en su casa.
Podríamos señalar la culpa, sea o no sea justa, se enquilosa y crece cual tumor, hasta ser más grande que uno mismo.
Podríamos apuntar a la vagueza que hace que un día no te muevas, ni al otro, ni al otro, ni al otro...
Podríamos mirar a la costumbre que nos engaña y nos engatusa convenciéndonos de que estamos mejor en su pequeño reducto mediocre.
Y si miramos ahí, sí, ahí en frente... qué es lo que vemos... Es un pequeño espejo mostrando nuestro reflejo. Somos nosotros mismos asiéndonos fuerte al suelo. Sí, los mismos que intentamos abrir esas alas.
(Las abro y bato con todas mis fuerzas. No me sueltes)
24 de noviembre de 2008
Otros...
Existen otros "Antes de...". Aquellos que nos tienen unos días con una especie de hormigueo constante en la boca del estómago. Que nos someten a auténticas batallas dialécticas con nosotros mismos. No son absolutamente placenteros, pero desde luego, no son penitencias infernales...
Vienen de esas elecciones que tomamos y que sabemos a ciencia cierta que nos van a cambiar la vida, y por lo cual, uno no está nunca totalmente a sus anchas en él... Pero aún así está absolutamente feliz, porque en este caso sabemos que el "antes de" es bueno, pero el "durante" es mucho mejor. Pasándonos días rozando aquello que hemos elegido con la punta de los dedos hasta poder agarrarlo y sumergirnos en ello, hundirnos hasta el último pelo, cruzar la valla de ese nuevo sendero, nunca practicado...
Todo un largo "antes de..." que da paso a una nuevo y resplandeciente "durante".
Allá vamos... dame la mano...
Vienen de esas elecciones que tomamos y que sabemos a ciencia cierta que nos van a cambiar la vida, y por lo cual, uno no está nunca totalmente a sus anchas en él... Pero aún así está absolutamente feliz, porque en este caso sabemos que el "antes de" es bueno, pero el "durante" es mucho mejor. Pasándonos días rozando aquello que hemos elegido con la punta de los dedos hasta poder agarrarlo y sumergirnos en ello, hundirnos hasta el último pelo, cruzar la valla de ese nuevo sendero, nunca practicado...
Todo un largo "antes de..." que da paso a una nuevo y resplandeciente "durante".
Allá vamos... dame la mano...
21 de noviembre de 2008
ME OFREZCO
Por desgracia, ésta no va a ser una de mis entradas, que por suerte para mí, os gustan tanto, (gracias).
Simplemente me ofrezco, no para el escarnio público, como algunos querrían, no.
Me ofrezco porque a partir de enero estoy sin trabajo, (¡eh! ¡tú! ¡por lo menos oculta la sonrisilla!). Así que si alguien de ésta, mi fabulosa familia virtual, necesita algo de mí, (sobre todo currar, mal pensados), ya sabéis dónde encontrarme.
CHANGES...
MUCHAS GRACIAS A TODOS.
Simplemente me ofrezco, no para el escarnio público, como algunos querrían, no.
Me ofrezco porque a partir de enero estoy sin trabajo, (¡eh! ¡tú! ¡por lo menos oculta la sonrisilla!). Así que si alguien de ésta, mi fabulosa familia virtual, necesita algo de mí, (sobre todo currar, mal pensados), ya sabéis dónde encontrarme.
CHANGES...
MUCHAS GRACIAS A TODOS.
12 de noviembre de 2008
ALL I NEED
"All I need is a little time,
To get behind this sun and cast my weight,
All I need is a peace of this mind,
Then I can celebrate.
All in all there's something to give,
All in all there's something to do,
All in all there's something to live,
With you ...
All I need is a little sign,
To get behind this sun and cast this weight of mine,
All I need is the place to find,
And there I'll celebrate.
All in all there's something to give,
All in all there's something to do,
All in all there's something to live,
With you ..."
("All I need" Air)
Es todo lo que necesito... lo demás sobra.
Se agolpan las palabras en mi cabeza con todo lo que quiero decirte, para al final, no hacer más que atorarse y molestarse las unas a las otras... Menos mal que siempre me quedan las canciones.
ESTO NO SE PARA!!!
To get behind this sun and cast my weight,
All I need is a peace of this mind,
Then I can celebrate.
All in all there's something to give,
All in all there's something to do,
All in all there's something to live,
With you ...
All I need is a little sign,
To get behind this sun and cast this weight of mine,
All I need is the place to find,
And there I'll celebrate.
All in all there's something to give,
All in all there's something to do,
All in all there's something to live,
With you ..."
("All I need" Air)
Es todo lo que necesito... lo demás sobra.
Se agolpan las palabras en mi cabeza con todo lo que quiero decirte, para al final, no hacer más que atorarse y molestarse las unas a las otras... Menos mal que siempre me quedan las canciones.
ESTO NO SE PARA!!!
5 de noviembre de 2008
La maleta.
Tengo que volver a hablar del viaje y de mi maleta. De esa que ya os dije en su día que llevamos todos. Esa que nos puede pesar demasiado en algunos momentos y en otros la cargamos con todo el placer del mundo aunque vaya repleta.
Acabo de hacer un cambio de rumbo, enorme. De hecho, he tenido que crear el sendero, abriendo mi corazón en canal, con la única herramienta de mi propio cuerpo y mis sentidos.
He ido horadando poco a poco, como con una cucharilla de café, un hueco en el que al principio sólo cabía mi pié. Dejándome uñas, dientes y aliento en ello.
Y cuando pensaba que era imposible, que la poca cordura que me quedaba la había dejado atrás en un precioso claro, jugando al escondite, de esa maleta comenzaron a salir manos y aliento y ánimo...
De esa grande y algo vieja valija, brotaron las ganas y la confianza y la diginidad...
Metiendo la cabeza dentro me pude ver a mí misma, como había sido siempre, como casi soy ahora.
Surgieron palabras y sonrisas y cariño...
Y hasta un pequeño empujón para adentrarme de nuevo en la senda. Y unas cuantas collejas para despejarme las ideas.
De ese raído equipaje, brotaron todos esos compañeros que algunas veces, idiota de mí, se me olvida que llevo dentro, y que al final, son imprescindibles, porque me hacen cómo soy.
Hoy va por todos y cada uno de vosotros, porque sé que estáis ahí. Porque noto vuestros ojillos, vigilando y vuestras manos, aguantando.
Gracias por todo. Gracias por mí.
P.D. Creo que me váis a permitir un postdata especial para Meri y Pi, han sido y son mis manos, mis pies, mis fuerzas... Nunca podré agradeceros todo como os merecéis.
Aunque no puedo dejar a Peni, Vanesa, Óscar... a ninguno, vais todos aquí encerraditos, espero que vayáis a gusto. Os quiero. Gracias.
Acabo de hacer un cambio de rumbo, enorme. De hecho, he tenido que crear el sendero, abriendo mi corazón en canal, con la única herramienta de mi propio cuerpo y mis sentidos.
He ido horadando poco a poco, como con una cucharilla de café, un hueco en el que al principio sólo cabía mi pié. Dejándome uñas, dientes y aliento en ello.
Y cuando pensaba que era imposible, que la poca cordura que me quedaba la había dejado atrás en un precioso claro, jugando al escondite, de esa maleta comenzaron a salir manos y aliento y ánimo...
De esa grande y algo vieja valija, brotaron las ganas y la confianza y la diginidad...
Metiendo la cabeza dentro me pude ver a mí misma, como había sido siempre, como casi soy ahora.
Surgieron palabras y sonrisas y cariño...
Y hasta un pequeño empujón para adentrarme de nuevo en la senda. Y unas cuantas collejas para despejarme las ideas.
De ese raído equipaje, brotaron todos esos compañeros que algunas veces, idiota de mí, se me olvida que llevo dentro, y que al final, son imprescindibles, porque me hacen cómo soy.
Hoy va por todos y cada uno de vosotros, porque sé que estáis ahí. Porque noto vuestros ojillos, vigilando y vuestras manos, aguantando.
Gracias por todo. Gracias por mí.
P.D. Creo que me váis a permitir un postdata especial para Meri y Pi, han sido y son mis manos, mis pies, mis fuerzas... Nunca podré agradeceros todo como os merecéis.
Aunque no puedo dejar a Peni, Vanesa, Óscar... a ninguno, vais todos aquí encerraditos, espero que vayáis a gusto. Os quiero. Gracias.
30 de octubre de 2008
Lágrimas
Puede que ya no sea lo mismo... claro, no lo es.
Puede que al mirarnos a los ojos no nos reconozcamos... es un hecho, ya no somos los mismos.
Puede que ahora en vez de palabras solo nos dediquemos esputos llenos de hiel... ya lo sé, no tendría que ser así, pero sabes que lo es.
Puede que ahora solo veamos ese espejismo que nos engaña con que no queda ni un atisbo de todo eso tan grandioso que hubo... el corazón siempre va por libre.
Puede que no le veas la luz a todo eso... la mía es intermitente.
Pero algo sé por encima de todo que brilla claro y cristalino, he tenido la enorme suerte, el placer infinito, de haber viajado todos estos años a tu lado. De que el camino fuera uno y el mismo.
De haber recibido tesoros de ti.
De haber sido la persona má feliz del mundo gracias a estar juntos.
De haber hecho de nuestra vida una fiesta, hasta dónde hemos podido.
Y eso, caiñete, no se me olvidará nunca.
Gracias por todo y más. Gracias porque soy cómo soy.
Te quiero y sé que siempre lo haré... a pesar de nosotros, a pesar de mí.
Puede que al mirarnos a los ojos no nos reconozcamos... es un hecho, ya no somos los mismos.
Puede que ahora en vez de palabras solo nos dediquemos esputos llenos de hiel... ya lo sé, no tendría que ser así, pero sabes que lo es.
Puede que ahora solo veamos ese espejismo que nos engaña con que no queda ni un atisbo de todo eso tan grandioso que hubo... el corazón siempre va por libre.
Puede que no le veas la luz a todo eso... la mía es intermitente.
Pero algo sé por encima de todo que brilla claro y cristalino, he tenido la enorme suerte, el placer infinito, de haber viajado todos estos años a tu lado. De que el camino fuera uno y el mismo.
De haber recibido tesoros de ti.
De haber sido la persona má feliz del mundo gracias a estar juntos.
De haber hecho de nuestra vida una fiesta, hasta dónde hemos podido.
Y eso, caiñete, no se me olvidará nunca.
Gracias por todo y más. Gracias porque soy cómo soy.
Te quiero y sé que siempre lo haré... a pesar de nosotros, a pesar de mí.
23 de octubre de 2008
La verdad
"¡Quiero la verdad!", espeta la protagonista de la película con cara de indignación...
Pero qué verdad ¿Su verdad? ¿La del otro? ¿La mía? ¿La verdad absoluta?
Desde el suceso más nímio a la odisea más homérica, todo, tiene diferentes versiones, ¿es por ello que tiene diferentes verdades? Por lo tanto ¿somos capaces de afirmar que existe LA VERDAD, (así, con mayúsculas)?
No podemos poner en duda el testimonio de alguien simplemente porque el de al lado ha omitido o ha añadido un pequeñísimo detalle. Así como que evitamos creer a pies juntillas lo que nos está contando un individuo sobre todo si es parte implicada del proceso. Entonces... que alguien me diga, por favor, ¿qué es la verdad?
Todo aquello que se ajuste más a la realidad. Que se ajuste... porque nunca llega a ser lo mismo y por ello no es menos verdad.
Esa verdad que yo tengo aquí dentro, que siento, que defiendo con uñas y dientes no es menos que la tuya, o la tuya... o la suya...
Todo aquello que he sentido, experimentado, luchado y vivido en un momento dado es tan real como lo de cualquiera que estuviera allí conmigo y ahora, afirme todo lo contrario.
Esto que sé que soy es tan tangible como lo que sabes de mí.
Por qué entonces sentenciamos...
Por qué tendemos tanto a juzgar...
Por qué nos aferramos a algo tan volatil para, incluso, dirimir la muerte de alguien...
Quizá porque en realidad, es una creación del ser humano, un mero constructo de control...
La verdad, no sé por qué tanta palabrería simplemente para deciros que nada es tal y cómo lo pintan. No caigáis en el engaño.
Pero qué verdad ¿Su verdad? ¿La del otro? ¿La mía? ¿La verdad absoluta?
Desde el suceso más nímio a la odisea más homérica, todo, tiene diferentes versiones, ¿es por ello que tiene diferentes verdades? Por lo tanto ¿somos capaces de afirmar que existe LA VERDAD, (así, con mayúsculas)?
No podemos poner en duda el testimonio de alguien simplemente porque el de al lado ha omitido o ha añadido un pequeñísimo detalle. Así como que evitamos creer a pies juntillas lo que nos está contando un individuo sobre todo si es parte implicada del proceso. Entonces... que alguien me diga, por favor, ¿qué es la verdad?
Todo aquello que se ajuste más a la realidad. Que se ajuste... porque nunca llega a ser lo mismo y por ello no es menos verdad.
Esa verdad que yo tengo aquí dentro, que siento, que defiendo con uñas y dientes no es menos que la tuya, o la tuya... o la suya...
Todo aquello que he sentido, experimentado, luchado y vivido en un momento dado es tan real como lo de cualquiera que estuviera allí conmigo y ahora, afirme todo lo contrario.
Esto que sé que soy es tan tangible como lo que sabes de mí.
Por qué entonces sentenciamos...
Por qué tendemos tanto a juzgar...
Por qué nos aferramos a algo tan volatil para, incluso, dirimir la muerte de alguien...
Quizá porque en realidad, es una creación del ser humano, un mero constructo de control...
La verdad, no sé por qué tanta palabrería simplemente para deciros que nada es tal y cómo lo pintan. No caigáis en el engaño.
6 de octubre de 2008
Montaña rusa.
Sí, sí... ya sabes... deberías pararte, salir fuera e intentar pensar. Pero es que se está tan bien ahí, dentro del torbellino. Llevabas tanto tiempo fuera de la vorágine que necesitaste más de tres intentos para pegar el salto, porque te daba miedo, mucho miedo. Ya no recordabas en absoluto cómo era ese subir y bajar.
Pero ahora estás dentro, con el estómago encogido y los ojos entrecerrados y llenos de lágrimas, por el viento. Pero con una sonrisa de oreja a oreja.
Y sabes que el golpe puede ser mortal, pero te encanta la vista desde arriba.
Pero ahora estás dentro, con el estómago encogido y los ojos entrecerrados y llenos de lágrimas, por el viento. Pero con una sonrisa de oreja a oreja.
Y sabes que el golpe puede ser mortal, pero te encanta la vista desde arriba.
17 de septiembre de 2008
14 años y nada.
En unos segundos pasaré a ser nada. Claro que si lo pienso bien es más o menos lo que soy ahora. Porque nada me siento, entonces, nada seré.
Al principio no lo entendía, esta sensación de vacío que no veía en los demás y era lo que más me enojaba, era el único. Me refugiaba en mis cosas, tengo tantas... y ellas han consumido lo poco que quedaba de mí.
No sé si fui yo o fueron los que me rodean los que finalmente me hicieron desaperecer. Sí, creo que empezaron ellos a suprimirme poco a poco, como si fuera uno de esos héroes de comic que intento bosquejar. Fueron borrando mis ilusiones, mis alegrías, mis sonrisas, mi ambición... Eliminándolas a base de ignorarlas, a base de prisa, de ansiedad, de rutina... A golpe de rechazo, ira, miedo...
Y así me convertí en sombra. Y claro, las sombras son totalmente prescindibles y cuando les prestas atención o te asustan o juegas con ellas.
Tenía que ir diluyéndome. Era de primera necesidad ser casi transparente. Y cuando por fin lo he conseguido, veo que es tan inútil como el primer día de mi vida. Por mucho que haya fotos de ello repartidas por toda la casa.
Por tanto, voy a hacer lo que nadie puede hacer por mí, sobre todo, porque nadie sabe de la espesa y pesada carga que es la inexistencia de ese "MÍ".
Y aunque sea casi transparente, aunque pase por ellos sin pena ni gloria, estoy empezando a estar harto y cabe mucha rabia contenida en un hilo, en una cabeza de cerilla...
Así que como en ese famoso big bang del que tanto hablan y se preocupan e incluso gastan cantidades que no abarca ni el mayor de sus cerebros. He invertido el proceso, esa explosión me convertirá en nada y eso es lo que ocurrirá después: nada.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/suicidio/tercera/causa/muerte/anos/elpepusoc/20080917elpepisoc_6/Tes
Al principio no lo entendía, esta sensación de vacío que no veía en los demás y era lo que más me enojaba, era el único. Me refugiaba en mis cosas, tengo tantas... y ellas han consumido lo poco que quedaba de mí.
No sé si fui yo o fueron los que me rodean los que finalmente me hicieron desaperecer. Sí, creo que empezaron ellos a suprimirme poco a poco, como si fuera uno de esos héroes de comic que intento bosquejar. Fueron borrando mis ilusiones, mis alegrías, mis sonrisas, mi ambición... Eliminándolas a base de ignorarlas, a base de prisa, de ansiedad, de rutina... A golpe de rechazo, ira, miedo...
Y así me convertí en sombra. Y claro, las sombras son totalmente prescindibles y cuando les prestas atención o te asustan o juegas con ellas.
Tenía que ir diluyéndome. Era de primera necesidad ser casi transparente. Y cuando por fin lo he conseguido, veo que es tan inútil como el primer día de mi vida. Por mucho que haya fotos de ello repartidas por toda la casa.
Por tanto, voy a hacer lo que nadie puede hacer por mí, sobre todo, porque nadie sabe de la espesa y pesada carga que es la inexistencia de ese "MÍ".
Y aunque sea casi transparente, aunque pase por ellos sin pena ni gloria, estoy empezando a estar harto y cabe mucha rabia contenida en un hilo, en una cabeza de cerilla...
Así que como en ese famoso big bang del que tanto hablan y se preocupan e incluso gastan cantidades que no abarca ni el mayor de sus cerebros. He invertido el proceso, esa explosión me convertirá en nada y eso es lo que ocurrirá después: nada.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/suicidio/tercera/causa/muerte/anos/elpepusoc/20080917elpepisoc_6/Tes
28 de agosto de 2008
Jodido
Es jodido, muy jodido. Mirar unos ojos cristalinos, limpios, sin atisbo de maldad y que te digan que no pueden más.
Es duro, tan duro como que te tienes que clavar las uñas hasta sangrar para no hacer una locura, cuando una voz alta y clara se yergue ante ti, ante todos, para proclamar que no sabe cómo vivir.
Es quizá más agobiante aún, casi como una soga, tener que encogerte de hombros y no poder abrir la boca, no poder ofrecerle aunque sea el dedo meñique para que se aferre.
Porque todos, todos, estamos en la misma puta situación.
Porque a no ser que tengamos madera de héroes; y pocos, muy pocos, la tienen, (y menos que ninguno los que alardean de ello), nadie es capaz de salir de esto.
Esto que llamamos nuestra vida y que es una puñetera encrucijada.
Nos hacen tragarnos la culpa con un embudo hasta que tenemos ganas de vomitarla. Pero con asco debemos cerrar los ojos, apretar los dientes y engullir lo que viene, porque con esa culpa también está todo lo que somos.
Para que ellos, sí, los que esparcen la mierda, puedan seguir dándose el festín de cuerpos, de un lado y del otro.
No somos más que eso, pequeños ingredientes en el plato.
Vale es verdad, unos más lujosos que otros. No somos el aperitivo que toman a manos llenas. Somos la merienda o incluso la cena, pero también estamos en el menú.
Y agonizamos porque no podemos escapar.
Y lo alargamos creyendo que les fastidiamos el festín cuando sólo les hacemos cosquillas en el paladar.
Pero no hay nada más que hacer que provocarles cuando menos una úlcera.
Ya que yo estoy jodida. Ya que estamos bien jodidos.
Porque se lo debo a esos hermosos ojos que se lo preguntan.
Es duro, tan duro como que te tienes que clavar las uñas hasta sangrar para no hacer una locura, cuando una voz alta y clara se yergue ante ti, ante todos, para proclamar que no sabe cómo vivir.
Es quizá más agobiante aún, casi como una soga, tener que encogerte de hombros y no poder abrir la boca, no poder ofrecerle aunque sea el dedo meñique para que se aferre.
Porque todos, todos, estamos en la misma puta situación.
Porque a no ser que tengamos madera de héroes; y pocos, muy pocos, la tienen, (y menos que ninguno los que alardean de ello), nadie es capaz de salir de esto.
Esto que llamamos nuestra vida y que es una puñetera encrucijada.
Nos hacen tragarnos la culpa con un embudo hasta que tenemos ganas de vomitarla. Pero con asco debemos cerrar los ojos, apretar los dientes y engullir lo que viene, porque con esa culpa también está todo lo que somos.
Para que ellos, sí, los que esparcen la mierda, puedan seguir dándose el festín de cuerpos, de un lado y del otro.
No somos más que eso, pequeños ingredientes en el plato.
Vale es verdad, unos más lujosos que otros. No somos el aperitivo que toman a manos llenas. Somos la merienda o incluso la cena, pero también estamos en el menú.
Y agonizamos porque no podemos escapar.
Y lo alargamos creyendo que les fastidiamos el festín cuando sólo les hacemos cosquillas en el paladar.
Pero no hay nada más que hacer que provocarles cuando menos una úlcera.
Ya que yo estoy jodida. Ya que estamos bien jodidos.
Porque se lo debo a esos hermosos ojos que se lo preguntan.
7 de agosto de 2008
¡Mamá quiero ser artista!
Pero de verdad, de esos que dejan su huella, cuando menos, su impronta.
De esos que guardo en la retina, cerrado bajo llave. Y se remueve y se agita cuando los noto cerca.
De esos que saben cómo tener conciencia del mundo que les rodea y plasmarla, hacerla materia y forma.
O de esos que saben vivir en el más allá, copulando con íncubos y súcubos, y tienen el sortilegio para hacerlos carne.
Quiero explotar en mil pedazos sin control cuando la musa me toque.
Quiero saborear la irreverencia y la rebeldía como el alimento que necesito.
Quiero dejar libres los poros de mi piel para que me cuenten qué es lo que voy a plasmar.
Dejar de ser el vampiro que soy y por una vez, que alguien quiera absorver mi esencia y mi existencia, engullirme en cada uno de mis hijos.
Vomitar cada una de mis contradicciones en algo tan hermoso y terrorífico a la vez que no tenga más remedio que enseñarlo al mundo.
Escupir a la cara de los caciques mientras ellos me aplauden como autómatas y vosotros devolvéis una sonrisa maliciosa.
Sí mamá, yo creo que tú lo sabes, siempre he querido ser artista, pero me quedé en simple mortal, en tierra de nadie, en el purgatorio de las ideas sin talento...
¿Y ahora qué hago mamá?
De esos que guardo en la retina, cerrado bajo llave. Y se remueve y se agita cuando los noto cerca.
De esos que saben cómo tener conciencia del mundo que les rodea y plasmarla, hacerla materia y forma.
O de esos que saben vivir en el más allá, copulando con íncubos y súcubos, y tienen el sortilegio para hacerlos carne.
Quiero explotar en mil pedazos sin control cuando la musa me toque.
Quiero saborear la irreverencia y la rebeldía como el alimento que necesito.
Quiero dejar libres los poros de mi piel para que me cuenten qué es lo que voy a plasmar.
Dejar de ser el vampiro que soy y por una vez, que alguien quiera absorver mi esencia y mi existencia, engullirme en cada uno de mis hijos.
Vomitar cada una de mis contradicciones en algo tan hermoso y terrorífico a la vez que no tenga más remedio que enseñarlo al mundo.
Escupir a la cara de los caciques mientras ellos me aplauden como autómatas y vosotros devolvéis una sonrisa maliciosa.
Sí mamá, yo creo que tú lo sabes, siempre he querido ser artista, pero me quedé en simple mortal, en tierra de nadie, en el purgatorio de las ideas sin talento...
¿Y ahora qué hago mamá?
10 de julio de 2008
La mirada no lineal
La mirada no lineal es esto.
Es cuestionarse a cada paso y buscar, buscar y buscar... no hace falta contestar.
Es quedarse perplejo ante la vida como cuando teníamos 5 años pero regodeándose de esa sorpresa.
Es buscar siempre detrás de la televisión cuando el locutor está hablando. Y mirar al trasluz el periódico cuando lo estamos leyendo.
Es sonreír ante el tropiezo propio y poner el hombro ante el ajeno.
Es saber que los únicos jueces que hay son los de Plaza de Castilla y todos sabemos que también les duele la úlcera.
Es saborear cada segundo de una discusión con alguien que tampoco mira linealmente.
Es el gusto por las personas, pero no por el género, situación o calificativo.
Es zambullirse en los "antes de..." porque ya se es un auténtico beforista y se mira uno el ombligo cuando los está viviendo.
Es pronunciar cada palabra con todo el peso que lleva intrínseca. Llenándonos no la boca, el cerebro
Es tocar la campanilla en el ring de la lucha de uno mismo contra sí mismo.
Es beberse el vaso de un trago, esté medio lleno o medio vacio, estamparlo contra la pared y jugar con los pedazos.
Es saber que la crítica es lo que ha hecho avanzar al mundo.
Es saber que has encontrado a un compañero de viaje con una sonrisa, una mirada, un mensaje, un post...
Es abrazar, besar, saltar, cantar, reír...
Es llorar, patalear, gritar, golpear, patear...
Es tener una familia muy grande de sangre y sobre todo de roce.
Es estos dos años siendo o creyendo ser, el pez torpedo y que todos lo hayais hecho así.
Es daros las gracias por hacer este blog.
La mirada no lineal es felizmente, la que tenemos todos los que visitamos esta casa.
P.D. Este post es para todos vosotros, como siempre, pero hoy especialmente.
Aunque, si me permitís, se lo quiero dedicar a esa persona que con todo el orgullo para mí, me ha denominado como un ejemplo claro de la mirada no lineal. Y me ha descubierto toda una denominación para aquello que no la tenía.
Desde Madrid para Suzhou. Gracias Xiao.
Es cuestionarse a cada paso y buscar, buscar y buscar... no hace falta contestar.
Es quedarse perplejo ante la vida como cuando teníamos 5 años pero regodeándose de esa sorpresa.
Es buscar siempre detrás de la televisión cuando el locutor está hablando. Y mirar al trasluz el periódico cuando lo estamos leyendo.
Es sonreír ante el tropiezo propio y poner el hombro ante el ajeno.
Es saber que los únicos jueces que hay son los de Plaza de Castilla y todos sabemos que también les duele la úlcera.
Es saborear cada segundo de una discusión con alguien que tampoco mira linealmente.
Es el gusto por las personas, pero no por el género, situación o calificativo.
Es zambullirse en los "antes de..." porque ya se es un auténtico beforista y se mira uno el ombligo cuando los está viviendo.
Es pronunciar cada palabra con todo el peso que lleva intrínseca. Llenándonos no la boca, el cerebro
Es tocar la campanilla en el ring de la lucha de uno mismo contra sí mismo.
Es beberse el vaso de un trago, esté medio lleno o medio vacio, estamparlo contra la pared y jugar con los pedazos.
Es saber que la crítica es lo que ha hecho avanzar al mundo.
Es saber que has encontrado a un compañero de viaje con una sonrisa, una mirada, un mensaje, un post...
Es abrazar, besar, saltar, cantar, reír...
Es llorar, patalear, gritar, golpear, patear...
Es tener una familia muy grande de sangre y sobre todo de roce.
Es estos dos años siendo o creyendo ser, el pez torpedo y que todos lo hayais hecho así.
Es daros las gracias por hacer este blog.
La mirada no lineal es felizmente, la que tenemos todos los que visitamos esta casa.
P.D. Este post es para todos vosotros, como siempre, pero hoy especialmente.
Aunque, si me permitís, se lo quiero dedicar a esa persona que con todo el orgullo para mí, me ha denominado como un ejemplo claro de la mirada no lineal. Y me ha descubierto toda una denominación para aquello que no la tenía.
Desde Madrid para Suzhou. Gracias Xiao.
27 de junio de 2008
Terrenal
Es imposible luchar. Imposible.
Al igual que no se puede variar el curso de un río sin esperar consecuencias.
Semejante al fuego que todo lo arrasa y no hay manera de controlar sin antes doblegarse a su voluntad.
Idéntico al huracán ante el que sólo queda protegernos.
Así, es la naturaleza humana.
Lo podremos llamar amor, vocación, sacrificio... Aquí, entre tú y yo sabemos que es simple y llanamente control. La masa no piensa. La masa no siente. La masa es dócil.
Y siendo el ser más inteligente en esta casa, al final, somos los más tontos. Porque pudiendo, no poseer la naturaleza como nos creemos, sino aprender a vivir con ella e incluso disfrutarla, lo único que hacemos es machacarnos, flagelarnos, censurarnos.
Huímos del disfrute de nuestros propios sentidos en pos de una beatificación que nunca llegará.
Nos cercenamos miembros para desmostrar que nuestra alma es la más pura y sólo pertenece, ¿pertenece?, a uno, sea terrenal o celeste.
Mutilamos nuestras mentes con tal de seguir los postulados de ese culmen evolutivo que es la sociedad en la que vivimos.
Y todo para qué. Para que cuando una mujer o un hombre se dejen llevar, sean juzgados, condenados y penados a perder su vida.
Para que los encerrados puedan levantar el dedo y decir "¡aquel!" con toda la ira del que se cree puro, justo y misericodioso.
Para que los mecaderes se enrizquezcan con escarnio público del que quiso dedicar su vida al espíritu pero le traicionó el cuerpo.
Para que se nos olvide que las obras más hermosas son para disfrutarlas con los sentidos.
Vivo aquí y ahora. Me pueden condenar por toda la eternidad.
Al igual que no se puede variar el curso de un río sin esperar consecuencias.
Semejante al fuego que todo lo arrasa y no hay manera de controlar sin antes doblegarse a su voluntad.
Idéntico al huracán ante el que sólo queda protegernos.
Así, es la naturaleza humana.
Lo podremos llamar amor, vocación, sacrificio... Aquí, entre tú y yo sabemos que es simple y llanamente control. La masa no piensa. La masa no siente. La masa es dócil.
Y siendo el ser más inteligente en esta casa, al final, somos los más tontos. Porque pudiendo, no poseer la naturaleza como nos creemos, sino aprender a vivir con ella e incluso disfrutarla, lo único que hacemos es machacarnos, flagelarnos, censurarnos.
Huímos del disfrute de nuestros propios sentidos en pos de una beatificación que nunca llegará.
Nos cercenamos miembros para desmostrar que nuestra alma es la más pura y sólo pertenece, ¿pertenece?, a uno, sea terrenal o celeste.
Mutilamos nuestras mentes con tal de seguir los postulados de ese culmen evolutivo que es la sociedad en la que vivimos.
Y todo para qué. Para que cuando una mujer o un hombre se dejen llevar, sean juzgados, condenados y penados a perder su vida.
Para que los encerrados puedan levantar el dedo y decir "¡aquel!" con toda la ira del que se cree puro, justo y misericodioso.
Para que los mecaderes se enrizquezcan con escarnio público del que quiso dedicar su vida al espíritu pero le traicionó el cuerpo.
Para que se nos olvide que las obras más hermosas son para disfrutarlas con los sentidos.
Vivo aquí y ahora. Me pueden condenar por toda la eternidad.
19 de junio de 2008
Lo siento pero estoy totalmente terrenal...
"Sat on the metro with love on her mind
Intimate details of every kind
Opening doorways to secret rooms
Her emptiness calling to you
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of something rude
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
A dangerous daughter in a leopard print skirt
A polaroid camera recording the dirt
Intimate details of every scene
Opening doorways for me
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of something rude
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of subterfuge
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too"
"Attitude" Suede.
Volveré...
"Sat on the metro with love on her mind
Intimate details of every kind
Opening doorways to secret rooms
Her emptiness calling to you
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of something rude
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
A dangerous daughter in a leopard print skirt
A polaroid camera recording the dirt
Intimate details of every scene
Opening doorways for me
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of something rude
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
She give a little bit of attitude
Give a little bit of something new
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too
Give a little bit of attitude
Give a little bit of subterfuge
Give a little bit of attitude
Get a little bit tacky too"
"Attitude" Suede.
Volveré...
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