Decía el maestro entre maestros, Don Miguel de Unamuno: "Un pedante es un imbécil adulterado por el estudio".
Y yo debo añadir, con gran humildad por supuesto, que un déspota es uno de estos imbéciles que en lugar de estudiar, se han forrado de pasta. Y en nuestra queridísima y venerada sociedad, ya se sabe que el más poderoso de los atributos es acumular montones de vil metal.
Puede ser que uno de estos pequeños dictadores de estar por casa, no fuera realmente más que un pobre diablo si ese poderoso caballero no se hubiera puesto a tiro. Pero ya sabemos que la diosa ve menos que Rompetechos.
Un curioso efecto de esto que os hablo, es lo que yo llamo la teoría de la excelencia moral. Cuanto más dinero posee uno de estos seres y más sube en su pequeña escala social, (aunque sea en la de su pueblo de 300 vecinos), más excelente moralmente se vé y cree a piés juntillas que es.
Cuántos de estos especímenes vemos día a día actuando impunemente en cualquier ámbito, y lo que todavía me da más ganas de vomitar, se erigen como modelo a imitar por su elevedísima escala de valores.
Son jueces y verdugos de todos los que ellos ven debajo, debajo en renta anual.
Claro que, en todo este arrebato de ira que me invade, una parte de mí sigue pensando si no somos nosotros mismos los que erigimos a estos reyezuelos de tres al cuarto.
Por otro lado, también conozco a otra gente que ha conseguido los favores del cuerno de oro y no sólo ostentan esa fortuna porque también son justos, bondadosos, cultos...
Ahí me queda la pregunta para este largo fin de semana, ¿se puede o no se puede confiar en el alma humana?
(No os puedo dejar enteramente de vacaciones).
31 de octubre de 2007
24 de octubre de 2007
Memoria
Una palabra, una cara, un olor, una conversación entera nos hace recordar. Trasladarnos a otro tiempo, otro espacio, incluso otra piel...
La memoria, amiga en ciertos momentos, nos trae un juego, una película, un amigo... Nos ayuda a reconfortarnos, a mirarnos con cariño, a hincharnos el orgullo.
Maestra intachable en otros, nos vuelve a meter en el centro de algún embrollo, en ese preciso instante de la palabra mal dicha, en la oscuridad del daño infringido sin motivo.
Nos mira con cariño, nos alecciona como el padre, nos besa como la madre.
Pero también es ladina y traicionera y se guarda secretos, que sólo nos deja ver muy de vez en cuando. Atesora imágenes que pueden llegar a aterrarnos y como el hombre del saco, sólo nos muestra cuando más confiados y seguros nos encontramos en nuestro paseo.
Es sumamente consciente de que podrá volver a supultar ese recuerdo en lo más hondo, y con el tiempo, mostrarlo de nuevo, y darse cuenta de que no habíamos aprendido nada. Y sonríe malévolamente y nos mira con desprecio como el enemigo más acerrimo.
Pero también se enoja y se retuerce de la rabia, cuando hemos traspasado el límite y nos creemos que podemos engañarla, acallarla. Práctica muy habitual en nuestros días. Y eso, eso es destapar la caja de los vientos. Y cuán Pandora nos quedaremos sólo con la esperanza de que nuestra memoria deje de machacarnos con eso que queríamos haberla ocultado.
Nos pone la mordaza que teníamos reservada para ella, y nos hace presenciarlo una y otra vez. Porque es sabia y es consciente de que eso que queríamos que pasara por alto es lo que más tenemos que recordar.
La memoria, amiga en ciertos momentos, nos trae un juego, una película, un amigo... Nos ayuda a reconfortarnos, a mirarnos con cariño, a hincharnos el orgullo.
Maestra intachable en otros, nos vuelve a meter en el centro de algún embrollo, en ese preciso instante de la palabra mal dicha, en la oscuridad del daño infringido sin motivo.
Nos mira con cariño, nos alecciona como el padre, nos besa como la madre.
Pero también es ladina y traicionera y se guarda secretos, que sólo nos deja ver muy de vez en cuando. Atesora imágenes que pueden llegar a aterrarnos y como el hombre del saco, sólo nos muestra cuando más confiados y seguros nos encontramos en nuestro paseo.
Es sumamente consciente de que podrá volver a supultar ese recuerdo en lo más hondo, y con el tiempo, mostrarlo de nuevo, y darse cuenta de que no habíamos aprendido nada. Y sonríe malévolamente y nos mira con desprecio como el enemigo más acerrimo.
Pero también se enoja y se retuerce de la rabia, cuando hemos traspasado el límite y nos creemos que podemos engañarla, acallarla. Práctica muy habitual en nuestros días. Y eso, eso es destapar la caja de los vientos. Y cuán Pandora nos quedaremos sólo con la esperanza de que nuestra memoria deje de machacarnos con eso que queríamos haberla ocultado.
Nos pone la mordaza que teníamos reservada para ella, y nos hace presenciarlo una y otra vez. Porque es sabia y es consciente de que eso que queríamos que pasara por alto es lo que más tenemos que recordar.
18 de octubre de 2007
Pasito a pasito.
Un pasito, otro, otro pasito, otro, venga otro más, ¡qué bien, otro pasito!
Y llega un golpe, un empujón, un traspiés y vuelves atrás de nuevo, o incluso peor, más allá de donde empezaste.
En la vida hay que medrar, hay que luchar, hay que avanzar... ¡anda y que les den morcillas a todos!
¿Sabéis lo que os digo? Que algunas veces me canso de luchar, que me gustaría tumbarme a mirar la nada y que no hubiera consecuencias. Que pagaría porque un día se me fuera la cabeza de verdad y que nadie, ni nada sufrieran por ello.
Que me gustaría ser mujer objeto, que me da igual no llegar a ningún lado, que no me importa no sentirme realizada.
Porque día a día me escupen a la cara que lo que consigo, que lo que conseguimos, en un momento dado, no vale absolutamente nada.
Me voy desanimando en cada despertar con sólo observar a mi alrededor. Y aunque intento rebelarme, cada vez entiendo más el "de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente".
Dejarme, al menos por un día, que me sienta mediocremente mal.
Y todavía creemos que la libertad existe.
Y llega un golpe, un empujón, un traspiés y vuelves atrás de nuevo, o incluso peor, más allá de donde empezaste.
En la vida hay que medrar, hay que luchar, hay que avanzar... ¡anda y que les den morcillas a todos!
¿Sabéis lo que os digo? Que algunas veces me canso de luchar, que me gustaría tumbarme a mirar la nada y que no hubiera consecuencias. Que pagaría porque un día se me fuera la cabeza de verdad y que nadie, ni nada sufrieran por ello.
Que me gustaría ser mujer objeto, que me da igual no llegar a ningún lado, que no me importa no sentirme realizada.
Porque día a día me escupen a la cara que lo que consigo, que lo que conseguimos, en un momento dado, no vale absolutamente nada.
Me voy desanimando en cada despertar con sólo observar a mi alrededor. Y aunque intento rebelarme, cada vez entiendo más el "de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente".
Dejarme, al menos por un día, que me sienta mediocremente mal.
Y todavía creemos que la libertad existe.
9 de octubre de 2007
Hace tiempo
"Tengo momentos en que sólo recuerdo
una conversación
quizás sólo fueran palabras desnudas
pero de, corazón
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?
Tengo momentos en que sólo recuerdo
una revolución
guerreros salvajes con armas de barro
¿en qué se quedó?
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?
¿quizás, quizás, quizás a peor?
¿quizás a peor?
¿a peor?
¿quizás, quizás, quizás, quizás a peor?
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
creemos que sí...
Bunbury, Cardiel, Valdivia, Andreu.
una conversación
quizás sólo fueran palabras desnudas
pero de, corazón
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?
Tengo momentos en que sólo recuerdo
una revolución
guerreros salvajes con armas de barro
¿en qué se quedó?
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?
¿quizás, quizás, quizás a peor?
¿quizás a peor?
¿a peor?
¿quizás, quizás, quizás, quizás a peor?
Hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
Hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
creemos que sí...
Bunbury, Cardiel, Valdivia, Andreu.
1 de octubre de 2007
Un día como el de hoy
_"Prohíbido ponerse melancólico y nostálgico en días grises, lluviosos y fríos."_
_¡¡¡Imposible!!! ¿Cuál es mi multa?_
¿No tengo ya bastante con sentir que el tiempo se me escapa entre los dedos, como esas gotas que intento coger?
¿No es suficiente con que la naturaleza, con días así, me escupa a la cara todo lo perdido y pasado?_
_"Tienes que sonreir durante casi todo el día"_
_¿Eso es un castigo? Si cada vez que miro por la ventana, cada vez que salgo a la calle, cada vez que se moja mi cara, cada vez que tiemblo de frío, lo hago.
¿Es esa la pena máxima? Si con cada experiencia recordada, con cada imagen repasada, con cada cariño sentido, no puedo evitar que aparezca en mi cara._
_¡¡¡Entonces, puedes cumplirlo!!! ¡¡¡Puedes y debes no estar triste en días como hoy!!!_
_Pero has omitido algo en esa sentencia... qué clase de sonrisa exiges._
_¡¡¡Imposible!!! ¿Cuál es mi multa?_
¿No tengo ya bastante con sentir que el tiempo se me escapa entre los dedos, como esas gotas que intento coger?
¿No es suficiente con que la naturaleza, con días así, me escupa a la cara todo lo perdido y pasado?_
_"Tienes que sonreir durante casi todo el día"_
_¿Eso es un castigo? Si cada vez que miro por la ventana, cada vez que salgo a la calle, cada vez que se moja mi cara, cada vez que tiemblo de frío, lo hago.
¿Es esa la pena máxima? Si con cada experiencia recordada, con cada imagen repasada, con cada cariño sentido, no puedo evitar que aparezca en mi cara._
_¡¡¡Entonces, puedes cumplirlo!!! ¡¡¡Puedes y debes no estar triste en días como hoy!!!_
_Pero has omitido algo en esa sentencia... qué clase de sonrisa exiges._
24 de septiembre de 2007
Ombliguito del mundo
El ser humano como organismo inestable, en todos los sentidos que es, posee diversos mecanismos de defensa con la finalidad de no convertirse en una bomba de relojería andante. Aunque, por desgracia, todos conocemos sujetos que han perecido en su propia defenestración.
Una de esas descargas emocionales, que en mi caso, me llama poderosamente la atención es la llamada "mirarse el ombligo".
Tanto en sentido positivo, optimista mejor dicho, como pesimista del mismo, el hombre abusa una soberana barbaridad de convertirse en el centro del universo.
Quizá porque ya desde las sagradas escrituras nos vienen comiendo la oreja: que si somos el centro de la creación, que si estamos hechos a imagen y semejanza de dios...
O porque biológicamente hablando somos, al fin y al cabo, uno de los organismos más complejos.
La cuestión es que, en cuanto podemos, estamos intentando que todo gire a nuestro alrededor. Objetos, tiempo, espacio, vidas, sentimientos... nos da igual lo árduo que sea, y lo que verdaderamente nos merezcamos o no, somos capaces de obviar cualquier situación física, biológica, química, moral o espiritual con tal de sentirnos reyes por un dia, (si sólo fuera un día...)
Quién de nosotros no ha escuchado aquello de: "quieres ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro"
El muerto en el entierro... ¿nunca habéis visto a dos ancianos o ancianas discutiendo por cuál de los dos está peor? ¿o a dos personas que se interrumpen continuamente durante la conversación para contarse lo mal que les ha ido en la vida? Ese típico, "pues anda que a mí..."
Llegamos a ser así... de patéticos, llegamos a querer tener una vida llena de sufrimientos y tragedias para poder ser el más necesitado, el que apremia constante atención, al que todos le deben conmiseración, comprensión y perdón.
Llegamos al quiz de la cuestión. Cuando uno se mira el ombligo, se lo mira con la intención de que los demás se lo adoren también, y sea lo único que vean.
En los momentos alegres, felices, de acierto, es lógico y nos gusta que nos agasajen, nos quieran, nos recuerden ese pletórico momento vital.
Pero qué ocurre cuando sabemos que lo estamos haciendo rematademente mal... qué alivio verse el centro de todos los mundos que nos rodean, olvidàndonos del trabajo que habríamos de realizar, en realidad, para virar las cosas a mejor.
Quién no ha escuchado a alguien relatando las "terribles" e "imperdonables" ofensas realizadas por un ser querido, para terminar apuntillando que él nunca, en todos los años de relación con esa persona, le ha hecho el más mínimo daño.
O quién, vamos a confesarlo, no se ha aprovechado de esos 15 segundos de gloria, (sean de gracia o de desgracia), que alguna vez que otra se nos brindan, para intentar hacer olvidar alguna fechoría cometida.
Claro que hay momentos de onanismo espiritual que nos vienen de perlas para darle un repiro a eso precisamente, al espíritu. Pero como no, para el hombre, todos los placeres crean vicio.
Tenemos que tener cuidado, porque de tanto mirarlo en nuestro vagar, nos vamos a dar de bruces los unos con los otros.
Una de esas descargas emocionales, que en mi caso, me llama poderosamente la atención es la llamada "mirarse el ombligo".
Tanto en sentido positivo, optimista mejor dicho, como pesimista del mismo, el hombre abusa una soberana barbaridad de convertirse en el centro del universo.
Quizá porque ya desde las sagradas escrituras nos vienen comiendo la oreja: que si somos el centro de la creación, que si estamos hechos a imagen y semejanza de dios...
O porque biológicamente hablando somos, al fin y al cabo, uno de los organismos más complejos.
La cuestión es que, en cuanto podemos, estamos intentando que todo gire a nuestro alrededor. Objetos, tiempo, espacio, vidas, sentimientos... nos da igual lo árduo que sea, y lo que verdaderamente nos merezcamos o no, somos capaces de obviar cualquier situación física, biológica, química, moral o espiritual con tal de sentirnos reyes por un dia, (si sólo fuera un día...)
Quién de nosotros no ha escuchado aquello de: "quieres ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro"
El muerto en el entierro... ¿nunca habéis visto a dos ancianos o ancianas discutiendo por cuál de los dos está peor? ¿o a dos personas que se interrumpen continuamente durante la conversación para contarse lo mal que les ha ido en la vida? Ese típico, "pues anda que a mí..."
Llegamos a ser así... de patéticos, llegamos a querer tener una vida llena de sufrimientos y tragedias para poder ser el más necesitado, el que apremia constante atención, al que todos le deben conmiseración, comprensión y perdón.
Llegamos al quiz de la cuestión. Cuando uno se mira el ombligo, se lo mira con la intención de que los demás se lo adoren también, y sea lo único que vean.
En los momentos alegres, felices, de acierto, es lógico y nos gusta que nos agasajen, nos quieran, nos recuerden ese pletórico momento vital.
Pero qué ocurre cuando sabemos que lo estamos haciendo rematademente mal... qué alivio verse el centro de todos los mundos que nos rodean, olvidàndonos del trabajo que habríamos de realizar, en realidad, para virar las cosas a mejor.
Quién no ha escuchado a alguien relatando las "terribles" e "imperdonables" ofensas realizadas por un ser querido, para terminar apuntillando que él nunca, en todos los años de relación con esa persona, le ha hecho el más mínimo daño.
O quién, vamos a confesarlo, no se ha aprovechado de esos 15 segundos de gloria, (sean de gracia o de desgracia), que alguna vez que otra se nos brindan, para intentar hacer olvidar alguna fechoría cometida.
Claro que hay momentos de onanismo espiritual que nos vienen de perlas para darle un repiro a eso precisamente, al espíritu. Pero como no, para el hombre, todos los placeres crean vicio.
Tenemos que tener cuidado, porque de tanto mirarlo en nuestro vagar, nos vamos a dar de bruces los unos con los otros.
17 de septiembre de 2007
3 años...
Volver a casa sabiendo que estás. Soñar sabiendo que voy a recibir tus besos tempraneros. Hacer el payaso sólo como sabemos tú y yo, para reirnos hasta reventar. Los domingos sin movernos del sillón. Los sábados de cañas. Tus manos. Las canciones en los viajes. El peaje toll. Hacer volar a Chopito y Gominola. Nuestra gran familia. Explicarme la Fórmula 1, la Copa América, el golf, el ciclismo, las motos... Las discusiones viendo el telediario, un reportaje, una peli... Irte a tu "reunión de los jueves" y yo a un concierto. Esperarnos depués para fumar un cigarrito y contarnos qué tal. Tu corazón que es tan grande como tú. Cantabria. El número 3. Que se te escapen las lágrimas cuando te emocionas. Traducirte cuando hablas. Que logres entenderme cuando digo "dame el esto que está en el eso". Lisboa. Que no nos guste el gazpacho. Que nos encante la carne. Que te guste dar besos y abrazos. Que nos casáramos como lo hicimos, a nuestra manera.
Que lo hayamos intentado.
Que me quieras.
Que te quiero.
Que lo hayamos intentado.
Que me quieras.
Que te quiero.
12 de septiembre de 2007
Escudo
Quizá haya sido el calendario el que me lo haya gritado y me he tapado los oídos. Y aún así, (ya sé, puede ser sugestión), me han llegado señales por todas partes.
Hace unos días le tuve que decir a alguien muy querido, (lo siento Said), que diera un rodeo al tema, me negaba en rotundo...
Puede que la maldita costumbre me haya recubierto de una especie de goma elástica en la que parece que el dolor rebota. Puede que haya querido dar esa impresión yo solita. Puede que cada ser busca sus propias atalayas de defensa.
Ninguno de vosotros le habéis conocido más que de oídas, eso demuestra la cantidad de tiempo que hace que se fue. También da una gran idea de la poca edad que tenía yo cuando ocurrió.
A pesar de ello, no tengo ese escudo, aunque lo parezca, y no lo he desterrado de mi alma, aunque mi mente lo intente una y otra vez como medida de socorro.
Ya sabéis cómo funciona. Una canción, una imagen, una persona... hace que el recuerdo vuele y te sitúas hace 25 años.
Y vuelvo a sentarme en sus rodillas, nos vamos de excursión otra vez y me lleva a la cama a borriquito todas las noches...
Sí, me duele, me duele mucho no haber podido verle jugar con Andrea, África y Clara como lo hizo conmigo.
Me hiere en lo más hondo que no haya podido vernos a las 3 y sentirse orgulloso de sus niñas.
Me destroza las entrañas que no les haya dejado envejecer juntos porque se lo merecían, después de todo lo pasado.
Sí, tenía un padre, al que quería mucho, pero no pudimos disfrutar el uno del otro más que 14 años.
Y sí, me duele todavía cuando lo recuerdo, porque aprender lo injusta que es la vida a una edad temprana, es eso precisamente, injusto y doloroso.
Ya lo he hecho, he hablado de él, le he recordado y no me ha pasado nada.
La verdad, no sé si es bueno o malo.
Hace unos días le tuve que decir a alguien muy querido, (lo siento Said), que diera un rodeo al tema, me negaba en rotundo...
Puede que la maldita costumbre me haya recubierto de una especie de goma elástica en la que parece que el dolor rebota. Puede que haya querido dar esa impresión yo solita. Puede que cada ser busca sus propias atalayas de defensa.
Ninguno de vosotros le habéis conocido más que de oídas, eso demuestra la cantidad de tiempo que hace que se fue. También da una gran idea de la poca edad que tenía yo cuando ocurrió.
A pesar de ello, no tengo ese escudo, aunque lo parezca, y no lo he desterrado de mi alma, aunque mi mente lo intente una y otra vez como medida de socorro.
Ya sabéis cómo funciona. Una canción, una imagen, una persona... hace que el recuerdo vuele y te sitúas hace 25 años.
Y vuelvo a sentarme en sus rodillas, nos vamos de excursión otra vez y me lleva a la cama a borriquito todas las noches...
Sí, me duele, me duele mucho no haber podido verle jugar con Andrea, África y Clara como lo hizo conmigo.
Me hiere en lo más hondo que no haya podido vernos a las 3 y sentirse orgulloso de sus niñas.
Me destroza las entrañas que no les haya dejado envejecer juntos porque se lo merecían, después de todo lo pasado.
Sí, tenía un padre, al que quería mucho, pero no pudimos disfrutar el uno del otro más que 14 años.
Y sí, me duele todavía cuando lo recuerdo, porque aprender lo injusta que es la vida a una edad temprana, es eso precisamente, injusto y doloroso.
Ya lo he hecho, he hablado de él, le he recordado y no me ha pasado nada.
La verdad, no sé si es bueno o malo.
10 de septiembre de 2007
4 de septiembre de 2007
La cabeza del Sr. Miller
Me hubiera gustado estar en la cabeza del señor Arthur Miller en múltiples ocasiones.
Haber tenido un agujerito, como el ojo de una cerradura para poder leer sus pensamientos.
Qué es lo que pasa por la mente de un gran escritor como él cuando está en plena ebullición creadora.
Cómo se siente al luchar contra la injusticia, al librar una batalla contra Goliath siendo un diminuto David.
Algo puede estar estallando dentro de alguien que busca la libertad y sólo encuentra la inquisición.
Cuántas emociones vienen a tu cerebro cuando tocas los labios de Marilyn Monroe.
A qué velocidad vuela tu cabeza cuando estás a punto de estrenar una obra de teatro en Broadway.
Contar los recuerdos que se agolpan cuando recibes en gran premio por toda esa vida que pasa ante tus ojos.
Y lo que más me gustaría averiguar, por lo que más me ha despertado el interés el señor Miller, por lo que llegaría a haberle hecho una lobotomía:
Si alguno de esos miles de millones de pensamientos era para Daniel.
Si por una micra de su valioso tiempo, le cruzaría un escaso, diminuto, microscópico sentimiento hacia él.
Si dentro del genio luchador y seductor quedaba algún resquicio de amor verdadero.
http://www.lanacion.com.ar/exterior/nota.asp?nota_id=939747
Haber tenido un agujerito, como el ojo de una cerradura para poder leer sus pensamientos.
Qué es lo que pasa por la mente de un gran escritor como él cuando está en plena ebullición creadora.
Cómo se siente al luchar contra la injusticia, al librar una batalla contra Goliath siendo un diminuto David.
Algo puede estar estallando dentro de alguien que busca la libertad y sólo encuentra la inquisición.
Cuántas emociones vienen a tu cerebro cuando tocas los labios de Marilyn Monroe.
A qué velocidad vuela tu cabeza cuando estás a punto de estrenar una obra de teatro en Broadway.
Contar los recuerdos que se agolpan cuando recibes en gran premio por toda esa vida que pasa ante tus ojos.
Y lo que más me gustaría averiguar, por lo que más me ha despertado el interés el señor Miller, por lo que llegaría a haberle hecho una lobotomía:
Si alguno de esos miles de millones de pensamientos era para Daniel.
Si por una micra de su valioso tiempo, le cruzaría un escaso, diminuto, microscópico sentimiento hacia él.
Si dentro del genio luchador y seductor quedaba algún resquicio de amor verdadero.
http://www.lanacion.com.ar/exterior/nota.asp?nota_id=939747
1 de septiembre de 2007
Perfecta
Quiero ser perfecta.
Estar en el momento preciso, con la palabra necesaria y el gesto adecuado, siempre...
Necesito aparecer sin mácula.
Tener millones de sonrisas, miles de palabras de aliento, decenas de hermosos detalles...
Deseo la perfección.
Poseer la virtud de la bondad infinita, el don de la ubicuidad, la celestial facultad de la justicia suprema...
Para que nadie me pueda echar nada en cara.
Para que no se me quede este amargo sabor de boca.
Para no estar pagando por los fallos duras condenas de ostracismo.
Para saber que no le tengo que exigir a nadie que lo sea... ni falta que hace.
Estar en el momento preciso, con la palabra necesaria y el gesto adecuado, siempre...
Necesito aparecer sin mácula.
Tener millones de sonrisas, miles de palabras de aliento, decenas de hermosos detalles...
Deseo la perfección.
Poseer la virtud de la bondad infinita, el don de la ubicuidad, la celestial facultad de la justicia suprema...
Para que nadie me pueda echar nada en cara.
Para que no se me quede este amargo sabor de boca.
Para no estar pagando por los fallos duras condenas de ostracismo.
Para saber que no le tengo que exigir a nadie que lo sea... ni falta que hace.
29 de agosto de 2007
La oración del ateo
"Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi alma endulzóme noches tristes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras."
Miguel de Unamuno
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi alma endulzóme noches tristes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras."
Miguel de Unamuno
21 de agosto de 2007
Mentira piadosa
Si hay algo que me revienta, me enerva y me cabrea, (por qué no decirlo), es la mentira sosa, insulsa, increíble por poco cavilada... esas que algunas veces soltamos sin pensar, para salir del paso, para poder mirar hacia otro lado silbando.
Pero no, no nos llamemos tontos así a la cara. Vamos a currárnoslo un poquito, por favor.
Porque, vamos a ver, mentir, lo que se dice mentir, mentimos todos, TODOS. Calculando a ojo creo que soltamos por éstas, nuestras tiernas boquitas, unas 3 ó 4 mentiras al día.
Y haciendo otro repaso, a modo de Sigma-Dos, creo que el ranking a los más mentidos, el top four de las víctimas es: la madre, la pareja, el jefe y a uno mismo.
El orden ya, depende de cada uno, ya sabéis que el producto pemanece inalterado, que no las conciencias; porque no es lo mismo mentirle a tu jefe que a tu madre y desde luego, ni punto de comparación tiene contarle un cuento a tu pareja que a tu madre, ni, desde luego, engañarte a ti mismo que ¡¡¡a tu madre!!! (Ahora mismo parece que la tengo ,aquí, a mi lado mirándome con esa cara que sólo ellas saben poner y que nos hace sentir tan mal).
Conociendo todos estos datos, y sobre todo, siendo conscientes de que solemos mentir a las personas que más nos conocen, por no decir radiografían: por qué narices nos lo montamos tan mal. Por qué somos tan sumamente vagos de, habiendo decidido soltar una mentirijilla, trabajarla un poquito.
Vamos mucho más allá, por qué si algo no merece tantísima importancia como para que estrujemos nuestro cerebro y saquemos a relucir nuestras dotes dramáticas, decidimos hacerlo.
Si decides contarme una bola del tamaño de tu cabeza, utilízala enterita para buscar algo que sea totalmente verosímil, y que no ofenda a mi intelecto en tanto que sea posible, y por ende nuestra relación, porque a esto yo lo considero un menosprecio absoluto.
Como dijo el buen René, "Pienso, luego existo". Me ves delante de ti ¿no? Me puedes tocar y pellizcar, incluso darme un tortazo. Pues entonces es que le puedo dar a la materia gris y darme cuenta de que las razones que me estás dando para la simple pregunta que te he hecho, son totalmente absurdas y más falsas que la cara que te estoy poniendo ahora mismo de que me lo estoy creyendo.
Que conste que no soy una abanderada del engaño, tampoco considero, la tan larueada hoy en día sinceridad, como una virtud capital y necesaria, (pero eso es otro tema). Pero precisamente con todo esto lo que intento meterme en la cabeza es que, dándonos cuenta de que en contadas ocasiones la mentira es necesaria, no la malgastemos, ni la convirtamos en algo que decir cuando no nos llegan las palabras.
No busquemos más ocasiones de las que se nos presentan para utilizarla. Porque efectivamente, es un arma. (Como las de destrucción masiva, que existían de verdad de la buena, palabrita del niño Jesús). Y como tal, se puede volver contra nosotros.
Y más aún si encima no somos lo suficientemente sinceros con nosotros mismos como para saber cuándo decir la verdad, en lugar de una mentira ajada e intragable que aparte de dejarnos totalmente en ridículo, hace que rebajemos al otro a la altura del mosquito.
¡Venga! A ver cuántos de los que vais a escribir en los posts sois sinceros...
Pero no, no nos llamemos tontos así a la cara. Vamos a currárnoslo un poquito, por favor.
Porque, vamos a ver, mentir, lo que se dice mentir, mentimos todos, TODOS. Calculando a ojo creo que soltamos por éstas, nuestras tiernas boquitas, unas 3 ó 4 mentiras al día.
Y haciendo otro repaso, a modo de Sigma-Dos, creo que el ranking a los más mentidos, el top four de las víctimas es: la madre, la pareja, el jefe y a uno mismo.
El orden ya, depende de cada uno, ya sabéis que el producto pemanece inalterado, que no las conciencias; porque no es lo mismo mentirle a tu jefe que a tu madre y desde luego, ni punto de comparación tiene contarle un cuento a tu pareja que a tu madre, ni, desde luego, engañarte a ti mismo que ¡¡¡a tu madre!!! (Ahora mismo parece que la tengo ,aquí, a mi lado mirándome con esa cara que sólo ellas saben poner y que nos hace sentir tan mal).
Conociendo todos estos datos, y sobre todo, siendo conscientes de que solemos mentir a las personas que más nos conocen, por no decir radiografían: por qué narices nos lo montamos tan mal. Por qué somos tan sumamente vagos de, habiendo decidido soltar una mentirijilla, trabajarla un poquito.
Vamos mucho más allá, por qué si algo no merece tantísima importancia como para que estrujemos nuestro cerebro y saquemos a relucir nuestras dotes dramáticas, decidimos hacerlo.
Si decides contarme una bola del tamaño de tu cabeza, utilízala enterita para buscar algo que sea totalmente verosímil, y que no ofenda a mi intelecto en tanto que sea posible, y por ende nuestra relación, porque a esto yo lo considero un menosprecio absoluto.
Como dijo el buen René, "Pienso, luego existo". Me ves delante de ti ¿no? Me puedes tocar y pellizcar, incluso darme un tortazo. Pues entonces es que le puedo dar a la materia gris y darme cuenta de que las razones que me estás dando para la simple pregunta que te he hecho, son totalmente absurdas y más falsas que la cara que te estoy poniendo ahora mismo de que me lo estoy creyendo.
Que conste que no soy una abanderada del engaño, tampoco considero, la tan larueada hoy en día sinceridad, como una virtud capital y necesaria, (pero eso es otro tema). Pero precisamente con todo esto lo que intento meterme en la cabeza es que, dándonos cuenta de que en contadas ocasiones la mentira es necesaria, no la malgastemos, ni la convirtamos en algo que decir cuando no nos llegan las palabras.
No busquemos más ocasiones de las que se nos presentan para utilizarla. Porque efectivamente, es un arma. (Como las de destrucción masiva, que existían de verdad de la buena, palabrita del niño Jesús). Y como tal, se puede volver contra nosotros.
Y más aún si encima no somos lo suficientemente sinceros con nosotros mismos como para saber cuándo decir la verdad, en lugar de una mentira ajada e intragable que aparte de dejarnos totalmente en ridículo, hace que rebajemos al otro a la altura del mosquito.
¡Venga! A ver cuántos de los que vais a escribir en los posts sois sinceros...
4 de agosto de 2007
...Y al final
"Permite que te invite a la despedida
no importa que no merezca más tu atención,
así se hacen las cosas en mí familia,
así me enseñaron a que las quisiera yo.
Permite que te dedique la última línea
no importa que te disguste esta canción
así mi conciencia, quedará más tranquila,
así en esta banda decimos adiós
...Y al final
Te ataré con todas mis fuerzas
mis brazos serán cuerdas al bailar este vals.
...Y al final
Quiero verte de nuevo contenta,
sigue dando vueltas
si aguantas de pie
Permite que te explique que no tengo prisa.
No importa que tengas algo mejor que hacer.
Así nos podemos pegar toda la vida,
así si me dejas, no te dejaré de querer"
E. Bunbury
Me voy de vacas... besotes a todos.
no importa que no merezca más tu atención,
así se hacen las cosas en mí familia,
así me enseñaron a que las quisiera yo.
Permite que te dedique la última línea
no importa que te disguste esta canción
así mi conciencia, quedará más tranquila,
así en esta banda decimos adiós
...Y al final
Te ataré con todas mis fuerzas
mis brazos serán cuerdas al bailar este vals.
...Y al final
Quiero verte de nuevo contenta,
sigue dando vueltas
si aguantas de pie
Permite que te explique que no tengo prisa.
No importa que tengas algo mejor que hacer.
Así nos podemos pegar toda la vida,
así si me dejas, no te dejaré de querer"
E. Bunbury
Me voy de vacas... besotes a todos.
28 de julio de 2007
Exterior noche. Callejón de cualquier ciudad.
Un callejón de cualquier ciudad. De noche, noche cerrada, ni siquiera hay luna. Sólo las luces de las pocas ventanas que dan a ese callejón inmundo nos dejan entrever algo de la escena.
Dos figuras, no sabemos si hombres o mujeres, pero sí sabemos que humanas, se debaten en patética lucha cuerpo a cuerpo.
Patética porque ya es cansada, pesada, torpe... pero aún así distinguimos que se siguen haciendo daño cuando se tocan.
Parece que una de ellas tiene vencida a la otra, la agarra del cuello, le intenta robar el último aliento. La casi moribunda silueta, se agarra a las manos que rodean su hinchado gaznate como si fueran ellas las que le salvaran, en lugar de ser sus verdugos.
De repente, como si hubiera absorbido energía de algún manantial invisible, consigue desasirse del grillete y salta hacia atrás.
Por un momento quedan exahustas mirándose... un gato maulla desde alguna ventana, miran hacía arriba y sonríen.
Se oyen unos pasos en una calle cercana, aguardan en sliencio...
Hasta que vuelven en sí, se miran y vuelven unirse en una masa informe, de la que sólo emanan golpes y quejidos.
A todos se nos pasa por la cabeza que en algún momento esto tiene acabar, pero, ¿cuándo?
¿Puede ser eterna? ¡Eso es imposible!
¿Imposible? No sé, depende de nosotros mismos.
Esta cruenta y patética pelea se está llevando a cabo ahora mismo en cada una de nuestras almas. ¿O no?.
Dos figuras, no sabemos si hombres o mujeres, pero sí sabemos que humanas, se debaten en patética lucha cuerpo a cuerpo.
Patética porque ya es cansada, pesada, torpe... pero aún así distinguimos que se siguen haciendo daño cuando se tocan.
Parece que una de ellas tiene vencida a la otra, la agarra del cuello, le intenta robar el último aliento. La casi moribunda silueta, se agarra a las manos que rodean su hinchado gaznate como si fueran ellas las que le salvaran, en lugar de ser sus verdugos.
De repente, como si hubiera absorbido energía de algún manantial invisible, consigue desasirse del grillete y salta hacia atrás.
Por un momento quedan exahustas mirándose... un gato maulla desde alguna ventana, miran hacía arriba y sonríen.
Se oyen unos pasos en una calle cercana, aguardan en sliencio...
Hasta que vuelven en sí, se miran y vuelven unirse en una masa informe, de la que sólo emanan golpes y quejidos.
A todos se nos pasa por la cabeza que en algún momento esto tiene acabar, pero, ¿cuándo?
¿Puede ser eterna? ¡Eso es imposible!
¿Imposible? No sé, depende de nosotros mismos.
Esta cruenta y patética pelea se está llevando a cabo ahora mismo en cada una de nuestras almas. ¿O no?.
23 de julio de 2007
Dados
Sigo con la partida de Farandwell y me dispongo a tirar los dados... tres y seis... nueve, os vais a hartar de leer.
·Soy muy miedica, muchísimo. Que por lo menos en mí, no es sinónimo de cobardía. Hago las cosas, me lanzo, me decido, sobre todo con las personas... pero voy de ataque de pánico en ataque de pánico. Si tengo que cuidar a alguien o un viajero se refugia en mí, lo soy mucho menos.
·Enlazando con lo anterior, soy una MADRE, así en mayúsculas. Procuro, intento, necesito, que todos a mi alrededor sean felices de una manera u otra, incluso a costa de mi misma. Lo sé, llego a ser plasta... o no?
·Pero no, no quiero tener hijos, ni me veo capaz, ni tengo la menor intención de hacer el esfuerzo para serlo. Y por favor, sé de unas cuantas voces que intentarían convencerme de lo contrario... me conozco muy bien en ese aspecto, nadie ve dentro de mi cabeza, no insistáis, lo único que conseguis es que no quiera entablar con vosotros una civilizada conversación sobre ese tema o cualquier derivado. (Por cierto, tampoco voy a hacer de niñera, tan sólo en casos de extrema necesidad, mía o de los renacuajos, a los padres los obviamos completamente).
·Síntoma de que sería mala madre: se me nota muchísimo cuando tengo debilidad por alguien.
·Tengo una enorme adicción: la comida. En los últimos meses de dieta he llegado hasta a soñar con ella. Y sí, lo tengo que confesar... ha habido asaltos a la nevera.
·Soy pura contradicción: férrea luchadora de clases, en contra de la injusticia y la globalización, sobre todo del pensamiento. Adoro la ropa, los zapatos, bolsos, etc, etc ,etc... Y no puedo resistirme ante un buen reportaje de moda.
·Me es imposible escuchar o prestar antención cuando estoy leyendo, escribiendo o viendo una película. Me absorbe la tarea. Si alguien me habla, le contestaré un "mmhmm", fáctico, pero no me estoy enterando de lo más mínimo.
·Lo que no impide que en una conversación, pueda contestar preguntas que surgen de otra cerca de mí. No quiere decir, en absoluto, que no esté pestando atención a mi interlocutor, lo juro!!!.
·Por último, no puedo vivir, sin todos y cada uno de vosotros. El primero que no me puede faltar, Caiñete, a partir de él, creo que ya sabéis quiénes sois. Además de a la comida, soy una adicta al cariño. Necesito toda clase de sus muestras para vivir.
Ahora toca cambiar de mano como en toda partida que se precie: Meripeitx, Nena y Toscanos en el blog. Y para los del fotolog: /rossewinn, /laruca, /sol, /kapurtala, /lapuxita y /calvitopower. ( Y todo el que quiera hacerlo, pero tenía que poner 9).
·Soy muy miedica, muchísimo. Que por lo menos en mí, no es sinónimo de cobardía. Hago las cosas, me lanzo, me decido, sobre todo con las personas... pero voy de ataque de pánico en ataque de pánico. Si tengo que cuidar a alguien o un viajero se refugia en mí, lo soy mucho menos.
·Enlazando con lo anterior, soy una MADRE, así en mayúsculas. Procuro, intento, necesito, que todos a mi alrededor sean felices de una manera u otra, incluso a costa de mi misma. Lo sé, llego a ser plasta... o no?
·Pero no, no quiero tener hijos, ni me veo capaz, ni tengo la menor intención de hacer el esfuerzo para serlo. Y por favor, sé de unas cuantas voces que intentarían convencerme de lo contrario... me conozco muy bien en ese aspecto, nadie ve dentro de mi cabeza, no insistáis, lo único que conseguis es que no quiera entablar con vosotros una civilizada conversación sobre ese tema o cualquier derivado. (Por cierto, tampoco voy a hacer de niñera, tan sólo en casos de extrema necesidad, mía o de los renacuajos, a los padres los obviamos completamente).
·Síntoma de que sería mala madre: se me nota muchísimo cuando tengo debilidad por alguien.
·Tengo una enorme adicción: la comida. En los últimos meses de dieta he llegado hasta a soñar con ella. Y sí, lo tengo que confesar... ha habido asaltos a la nevera.
·Soy pura contradicción: férrea luchadora de clases, en contra de la injusticia y la globalización, sobre todo del pensamiento. Adoro la ropa, los zapatos, bolsos, etc, etc ,etc... Y no puedo resistirme ante un buen reportaje de moda.
·Me es imposible escuchar o prestar antención cuando estoy leyendo, escribiendo o viendo una película. Me absorbe la tarea. Si alguien me habla, le contestaré un "mmhmm", fáctico, pero no me estoy enterando de lo más mínimo.
·Lo que no impide que en una conversación, pueda contestar preguntas que surgen de otra cerca de mí. No quiere decir, en absoluto, que no esté pestando atención a mi interlocutor, lo juro!!!.
·Por último, no puedo vivir, sin todos y cada uno de vosotros. El primero que no me puede faltar, Caiñete, a partir de él, creo que ya sabéis quiénes sois. Además de a la comida, soy una adicta al cariño. Necesito toda clase de sus muestras para vivir.
Ahora toca cambiar de mano como en toda partida que se precie: Meripeitx, Nena y Toscanos en el blog. Y para los del fotolog: /rossewinn, /laruca, /sol, /kapurtala, /lapuxita y /calvitopower. ( Y todo el que quiera hacerlo, pero tenía que poner 9).
17 de julio de 2007
Por vosotros
Por Nacho...
por Ramoni...
por Afri...
por Meri...
por Said...
por Buchi
por Sol...
por Peni...
por Munxeta...
por Luis...
por Pi...
por Laruca...
por Rocío ...
por Sergio (lagarto)...
por Oscar
por Alex...
por el Mayor...
por Estrella...
por Nena...
por Saul...
por Sonso...
por los Mallory Knox...
por Dorian G...
por David (Gruñoncete)...
por Vanesa...
por Alba...
por las Girlfriends...
por Toscanos...
por Eladio...
por Miriam...
por Po...
por Miguel...
por Sonygirl...
por Kapurtala...
por Lau...
por Farandwell...
por Francis...
por Nanuk...
por Betty...
por Las dos en punto...
por todos los anónimos...
por todos y cada uno de los que hacéis este blog.
Y especialmente por todos y cada uno de los que le distéis voz, ha sido el mejor regalo de mi vida.
Por este año y por todos los que quedan.
Porque nunca me podría imaginar que iba a escribir un blues...
Gracias.
por Ramoni...
por Afri...
por Meri...
por Said...
por Buchi
por Sol...
por Peni...
por Munxeta...
por Luis...
por Pi...
por Laruca...
por Rocío ...
por Sergio (lagarto)...
por Oscar
por Alex...
por el Mayor...
por Estrella...
por Nena...
por Saul...
por Sonso...
por los Mallory Knox...
por Dorian G...
por David (Gruñoncete)...
por Vanesa...
por Alba...
por las Girlfriends...
por Toscanos...
por Eladio...
por Miriam...
por Po...
por Miguel...
por Sonygirl...
por Kapurtala...
por Lau...
por Farandwell...
por Francis...
por Nanuk...
por Betty...
por Las dos en punto...
por todos los anónimos...
por todos y cada uno de los que hacéis este blog.
Y especialmente por todos y cada uno de los que le distéis voz, ha sido el mejor regalo de mi vida.
Por este año y por todos los que quedan.
Porque nunca me podría imaginar que iba a escribir un blues...
Gracias.
11 de julio de 2007
Tiene que estar aquí
En un año de blog, (sí sí, un año), he hablado de personas, lógicamente, imprescindibles en mi vida. Y por extensión, creo que he hablado de casi todas o todas las que mi imaginación puede llegar a abarcar.
Tenía que estar él aquí.
Tenía que tener su pequeño texto de honor.
Tenía que aparecer en un espacio virtual para él sólo.
Tenía que escribir sobre el que ostenta el honor de llevar más años en mi maleta.
Será porque es una de las personas más especiales que conozco.
Será porque te atrae a primera vista y ya no puedes apartarte de él.
Será porque te sientes único cuando estás a su lado.
Pero eso es lo que yo llamo los fuegos artificiales. Eso es con lo que se viste y se engalana.
Tiene mucho más, hay que bucear dentro, muy dentro, para terminar de engancharse a su amistad. Porque es ahí, en las entrañas, donde encierra todo lo bueno y sólo unos pocos, (ahora sí que me siento afortunada), pueden llegar a saborearlo en todo su esplendor.
Porque cuando se digna a quitarse todo el envoltorio que se ha fabricado, es cuando tienes delante a ese que verdaderamente quieres. Al que no puedes evitar querer, por mucho que hayas renegado, gritado, pataleado y luchado contra ese sentimiento.
Porque, todo hay que decirlo y todavía me pregunto el porqué en ocasiones, al igual que tiene todas consigo, pone todo su empeño y esfuerzo en perderlas cuando menos te lo esperas.
Así es Saul, le puedes llegar a querer con todo tu corazón y a odiarle con todo tu alma en el mismo día... lo importante para ti, para todos, es no perderlo, que siempre esté presente en nuestras vidas.
FACILIDADES!!!
P.D. Aunque, tenlo muy clarito, prefiero quererte mucho muchísimo, que odiarte. Que no se te olvide.
Tenía que estar él aquí.
Tenía que tener su pequeño texto de honor.
Tenía que aparecer en un espacio virtual para él sólo.
Tenía que escribir sobre el que ostenta el honor de llevar más años en mi maleta.
Será porque es una de las personas más especiales que conozco.
Será porque te atrae a primera vista y ya no puedes apartarte de él.
Será porque te sientes único cuando estás a su lado.
Pero eso es lo que yo llamo los fuegos artificiales. Eso es con lo que se viste y se engalana.
Tiene mucho más, hay que bucear dentro, muy dentro, para terminar de engancharse a su amistad. Porque es ahí, en las entrañas, donde encierra todo lo bueno y sólo unos pocos, (ahora sí que me siento afortunada), pueden llegar a saborearlo en todo su esplendor.
Porque cuando se digna a quitarse todo el envoltorio que se ha fabricado, es cuando tienes delante a ese que verdaderamente quieres. Al que no puedes evitar querer, por mucho que hayas renegado, gritado, pataleado y luchado contra ese sentimiento.
Porque, todo hay que decirlo y todavía me pregunto el porqué en ocasiones, al igual que tiene todas consigo, pone todo su empeño y esfuerzo en perderlas cuando menos te lo esperas.
Así es Saul, le puedes llegar a querer con todo tu corazón y a odiarle con todo tu alma en el mismo día... lo importante para ti, para todos, es no perderlo, que siempre esté presente en nuestras vidas.
FACILIDADES!!!
P.D. Aunque, tenlo muy clarito, prefiero quererte mucho muchísimo, que odiarte. Que no se te olvide.
2 de julio de 2007
Autocomplaciencia
A la hora de justificar nuestras acciones podemos dar explicaciones, razones, relatar los porques de lo acontecido, o poner vanas excusas que sinceramente, solo nos las tragamos nosotros.
Desde que empezamos a tener uso de razon la autocomplaciencia nos da la mano al igual que la otra nos la toma la culpa. Siempre en dura pugna por nuestro interior, por ver quien se lleva al agua el hermoso pez de la conciencia; si nos quedamos tranquilos y felices, de vacaciones , o por el contrario tenemos que empezar a trabajar duro para enmendar nuestro error y poder poner el contador a cero.
Son necesarias ambas, las dos hacen que caminemos en equilibrio, bastante precario hay que decir, con nosotros mismos, y por que no, con todos aquellos que llevamos de compañeros.
Pero ay el alma humana como busca resquicios para la evasion! Como hace que tiremos con fuerza de la balanza hacia el lado comodo y facil.
Aun asi he confiado en mi y en mis congeneres y me he acabado convenciendo de que siempre tendemos al equilibrio y conseguimos ver aquello que hacemos y lo que no.
A estas alturas del viaje me he topado con algo, una misera sustancia, un vacio estado temporal, un pseudo paraiso artificial que ha podido conmigo y mi optimismo positivista, (que no positivo), en la raza humana y concretamente en todos aquellos especimenes de la misma con los que vivo y sinceramente, importan muchisimo mas que la mera teoria.
Nadie, ninguna de las personas que conozco, (ni yo misma incluso), es sincero respecto a su implicacion en ello. Nadie es capaz de darse cuenta de lo que va minando dentro y fuera de ellos, de lo que va carcomiendo y de lo que va mutando.
Y asimismo, todos y cada uno de ellos viven felices en la autocomplaciencia del niño que hace una trastada y le hecha la culpa a su compadre de correrias, o del adolescente que afirma y cree que todos estan en su contra , o del ya adulto que pone en la gran avalancha de problemas, la razon de no buscar mas solucion que la evasion.
Visto desde fuera ni siquiera es algo completamente placentero, que siendo asi, todavia podria llegar a entender algo o me quedarian ganas de bucear hasta lo mas hondo para buscarlo.
He visto a amigos traicionar a amigos, a desconocidos quererse con locura siendo el amor su moneda de cambio, a amores verdaderos denostarse por un simple rato de engañosa diversion, incluso a visionarios, o mas bien charlatanes, blandiendo la bandera de la libertad con tal de que les dejen en paz, de dejarse en paz a ellos mismos... mentiras, enfermedad, ruina,...
Pero siempre hay una excusa, siempre hay un momento, siempre hay disposicion... No es vicio, no es enfermedad, no es debilidad... Siempre, siempre es voluntario.
Aunque realmente no se que es peor.
Desde que empezamos a tener uso de razon la autocomplaciencia nos da la mano al igual que la otra nos la toma la culpa. Siempre en dura pugna por nuestro interior, por ver quien se lleva al agua el hermoso pez de la conciencia; si nos quedamos tranquilos y felices, de vacaciones , o por el contrario tenemos que empezar a trabajar duro para enmendar nuestro error y poder poner el contador a cero.
Son necesarias ambas, las dos hacen que caminemos en equilibrio, bastante precario hay que decir, con nosotros mismos, y por que no, con todos aquellos que llevamos de compañeros.
Pero ay el alma humana como busca resquicios para la evasion! Como hace que tiremos con fuerza de la balanza hacia el lado comodo y facil.
Aun asi he confiado en mi y en mis congeneres y me he acabado convenciendo de que siempre tendemos al equilibrio y conseguimos ver aquello que hacemos y lo que no.
A estas alturas del viaje me he topado con algo, una misera sustancia, un vacio estado temporal, un pseudo paraiso artificial que ha podido conmigo y mi optimismo positivista, (que no positivo), en la raza humana y concretamente en todos aquellos especimenes de la misma con los que vivo y sinceramente, importan muchisimo mas que la mera teoria.
Nadie, ninguna de las personas que conozco, (ni yo misma incluso), es sincero respecto a su implicacion en ello. Nadie es capaz de darse cuenta de lo que va minando dentro y fuera de ellos, de lo que va carcomiendo y de lo que va mutando.
Y asimismo, todos y cada uno de ellos viven felices en la autocomplaciencia del niño que hace una trastada y le hecha la culpa a su compadre de correrias, o del adolescente que afirma y cree que todos estan en su contra , o del ya adulto que pone en la gran avalancha de problemas, la razon de no buscar mas solucion que la evasion.
Visto desde fuera ni siquiera es algo completamente placentero, que siendo asi, todavia podria llegar a entender algo o me quedarian ganas de bucear hasta lo mas hondo para buscarlo.
He visto a amigos traicionar a amigos, a desconocidos quererse con locura siendo el amor su moneda de cambio, a amores verdaderos denostarse por un simple rato de engañosa diversion, incluso a visionarios, o mas bien charlatanes, blandiendo la bandera de la libertad con tal de que les dejen en paz, de dejarse en paz a ellos mismos... mentiras, enfermedad, ruina,...
Pero siempre hay una excusa, siempre hay un momento, siempre hay disposicion... No es vicio, no es enfermedad, no es debilidad... Siempre, siempre es voluntario.
Aunque realmente no se que es peor.
20 de junio de 2007
Solo
Buscan, escrutan, ahondan, desperados. Dan vueltas y vueltas sin rumbo. Intentan, se esfuerzan... No. Tus ojos no pueden tener el merecido descanso.
Como un niño desvalido alzas la manos que palpan el aire deseperadas, pero no, caen a plomo nuevamente, muertas, vacías.
El frío te invade en violenta conquista y sientes que ya no puedes más que te han vencido y que siempre será así. Te han aniquilado.
El vacío es cada vez más hondo, más oscuro, más hiriente...
La desnudez duele, disecciona, avergüenza, desampara...
Te sientes solo, mudo, sordo e invisible... minúsculo
Como un niño desvalido alzas la manos que palpan el aire deseperadas, pero no, caen a plomo nuevamente, muertas, vacías.
El frío te invade en violenta conquista y sientes que ya no puedes más que te han vencido y que siempre será así. Te han aniquilado.
El vacío es cada vez más hondo, más oscuro, más hiriente...
La desnudez duele, disecciona, avergüenza, desampara...
Te sientes solo, mudo, sordo e invisible... minúsculo
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