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19 de julio de 2011

Talento

¿Existe realmente el talento? Perdón, quizá debo replantear la pregunta, ¿existe realmente el talento o nos lo hemos cargado?
¿Son esos que llamamos "artistas" y que vemos por todas partes en uno u otro ámbito, laureados, premiados, admirados... los que deberían estar ahí?
Es más, ¿cuánto talento hay oculto y despediciado que muere, que ni siquiera nace?
¿Se está conviertiendo el arte en una especie de aristocracia endogámica? ¿Quizá sea la de nuesta era, supuestamente liberada de jerarquías hereditarias?
Hijos de... Hermanos de... Amigos de... Protegidos de... Que forman un círculo casi inquebrantable y que marcan el quién, cómo, cuándo y cuánto nos debe y nos tiene que apasionar.
¿Nos está llamando un escpeticismo, o lo que es peor, una asepsis total frente al arte? ¿Arquear la ceja ante el último, últimisimo y nunca visto nuevo cachorro de la vanguardia porque viene bajo palio y con las críticas ya escritas en su apellido?
No, no comencéis a buscar ejemplos donde no ocurre, porque donde no es por nacimiento, es por pertenencia al grupo, a la tribu, y donde no, es por falta del carisma que suelen dar los medios, (económicos y de otras clases), que ya véis, lo poco que tendría que ver con tener talento o no.
Son castas, igualmente cerradas y marginadoras, que se reparten la piedra filosofal y no dejan ni las migajas.
Es más, ¿acaso la "tendencia" no nos distorsiona la realidad y no somos capaces de ver el talento verdadero? ¿No es verdad que hay ideas que viniendo de distintos "niveles" en un caso son totalmente ridículas y en otro, son genialidades? ¿No nos tragamos grandes bodrios, fiascos, con la boca abierta y aplaudiendo como posesos? ¿No somos partícipes de que unos pocos, como siempre, ya tendríamos que estar acostumbrados, devoren el enésimo pastel?
El lugar donde la libertad se hace acto y la expresión fin, se ha convertido en otro esclavismo más, un pantomima para tragar sin masticar y así no poder escupir.
Bienvenidos a la sociedad post contemporánea del siglo XXI, efectivamente, poblada por robots y cerebros artificiales (hechos de divisas).