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20 de junio de 2007

Solo

Buscan, escrutan, ahondan, desperados. Dan vueltas y vueltas sin rumbo. Intentan, se esfuerzan... No. Tus ojos no pueden tener el merecido descanso.
Como un niño desvalido alzas la manos que palpan el aire deseperadas, pero no, caen a plomo nuevamente, muertas, vacías.
El frío te invade en violenta conquista y sientes que ya no puedes más que te han vencido y que siempre será así. Te han aniquilado.
El vacío es cada vez más hondo, más oscuro, más hiriente...
La desnudez duele, disecciona, avergüenza, desampara...
Te sientes solo, mudo, sordo e invisible... minúsculo

15 de junio de 2007

Una hermana pequeña

Son quizá demasiadas cosas para plasmarlas en una parcelita virtual tan pequeña, son incontables vivencias, sentimientos, ratos, risas... pero nunca, nunca suficientes.
Probablemente yo iba buscando una hermana pequeña durante toda mi vida, quizá tú siempre ansiaste esa hermana mayor pero que todavía fuera complice.
Y ya sabéis todos que los hermanos también invierten los papeles, la madurez en muchos casos no es cuestión de cronología. Y al final, has acabado cuidando de mí miles de veces. ¿Y cuándo no he ido yo a refugiarme en ti?
Tengo que admitir que como buena hermana, eres de las personas que más me llegan a exasperar de este mundo. También hay que verte la cara a ti cuando yo comienzo con mis desvaríos!!!
Claro que, estoy tan, tan acostumbrada a que mi vida pase a través de la tuya, que aunque estés a kilómetros, sean físicos o mentales, siempre pienso que tengo que contarte esto o aquello antes de que me reviente en la cabeza.
Puede haber momentos que hayamos dejado claro, clarísimo que Pi y Vir somos dos, no una con dos cabezas.
Puede que los haya habido, en los que una dosis de veneno fugaz nos haya hecho pensar que al fin y al cabo, la vida continúa sin la otra.
Pero justo en esos momentos ha sonado el teléfono, (qué hubiéramos sido sin ese aparatejo???), y todo vuelve a su ser, y la sonrisa vuelve y la calma también. Y cuando todo está en su sitio es cuando nos damos cuenta, cuando me doy cuenta, que claro que la vida seguiría sin la otra, pero realmente a quién le interesa esa vida.
Si nos hubieran dicho que íbamos a celebrar tus 30 aún juntas nos hubiéramos carcajeado, creo que hubiéramos señalado a cualquiera menos a nosotras.
Pues aquí hemos llegado, y lo único que me queda por decirte es que me has mal acostumbrado a tenerte siempre cerca, a que seas parte de mi vida y a necesitar ser parte de la tuya.
Para qué nos vamos a contradecir
Te quiero Pi.
FACILIDADES!!!

8 de junio de 2007

Vida perfecta

¿Qué es eso que entendemos por "vida perfecta"? ¿Están escritas en algun sitio las características que la definen? ¿Qué se esconde debajo de esa visión aparentemente idílica?
Marcados, dictados, dirigidos, alienados por la despiada sociedad de consumo en la que vivimos, nos lanzamos a la carrera por conseguir aquello que está grabado en la piedra de las nuevas tablas de la ley.
El éxito, la realización de uno mismo, viene ya marcada de antemano, desgraciadamente no es algo que dependa exclusivamente de nosotros mismos. Somos un mero reflejo del gran espejo de la época que nos ha tocado vivir. Época de competición pura y dura, de adoración no ya al becerro de oro, sino al valor que puede llegar a conseguir en el mercado, del daimon en lugar del logos, del encuentro no de la búsqueda, de pensar en la meta antes que recrearse en el camino.
Cuando alguien consigue llegar a cruzar el dorado umbral del "triunfo", le consagramos al olimpo de las personas felices, y completas y por nada del mundo puede cambiar "eso" que en muchos casos se ha pagado con sangre, sudor y lágrimas.
El pasado domingo un semi dios habitante del templo del éxito, cayo en picado hasta sumergirse en las aguas del Rubicón.
Alberto Izaga, ejecutivo bilbaíno de 36 años, residente en Londres, con un sueldo de 750.000 al año, un puesto de alto ejecutivo en la empresa Swiss Re, un ático de lujo a orillas del Tamesis; mató a su hija de 2 años. La niña, culminación de la felicidad de su padre, murió a causa de los golpes en el cráneo que le asestó el mismo.
Todavia se desconocen las causas que llevaron al Sr. Izaga a asesinar a su hija.
Lo que me pregunto en estos momentos es, cuántos de nosotros, si hubiéramos conocido la vida del Sr. Izaga hace poco mas de una semana, nos habríamos cambiado por él con los ojos cerrados.
Le felicitaríamos, le adularíamos, le admiraríamos...
Pero quién realmente se preocuparía de siquiera mirarle a los ojos y preguntarle un simple "qué tal, Alberto, cómo estas"... acaso alguien se lo preguntó en todos esto años de lucha.
Lo que pasaba por la cabeza del Sr. Izaga en esos momentos y en los días previos y posteriores a la tragedia, sólo lo sabe y lo sabrá él...
O tal vez ni siquiera el pobre Alberto lo conozca, quizá existían varios señores Izaga. Quizá esa dura pugna por llegar a donde se supone que debía llegar y dónde quería verdaderamente llegar le condujo a perder totalmente el control.
¿Qué hubiéramos pensado de él si hubiera abandonado una "vida perfecta"?
¿Qué pensamos ahora de él, cuando en lugar de reconducirla, la ha despeñado por el mas hondo precipicio?
¿Qué pensamos ahora de nuestra propia vida?

6 de junio de 2007

Montevideo

"Cuando el taxista enjaulado se comió mi alpiste
supe que el canario era yo.
Hasta entonces sólo había aprendido
que el río salado da sed.

Me persiguieron en la lonja,
me atraparon y me sometí sumiso a la carne.
Al vino también.

La esquina era un baño con "señor de los lavabos",
baldosín blanco amarillento y mirada no me fío.
-No llevo suelto pero volveré-
Mc Arthur dijo algo similar en Filipinas.

Cuando volví él no podía creer
que hubiera mantenido mi palabra.
Tampoco era para tanto.

Agustín salió de Padrón en la adolescencia y debe rondar
los setenta,
pero cuando hablé de su pueblo fue como apretar un
botón en la nuca
de un androide.
El hipnótico acento uruguayo mutó a gallego.
Llenó de preguntas mis preguntas;
sonrió con la boca de lado;
asintió a medias;
casi afirmó una vez
y sugirió (más o menos)
un anisado de limón.

Y la cuerda vibró
empujada por la uña de un paisano con talento.
Yo quería tango
el agasajó con Serrat,

porque Serrat "es un gallego de Cataluña", decía.
Canjeé cantar Serrat (los estribillos)
por la dirección del bar de tangos (y unos tragos correspondidos).

El local era Zum-Zum
Lloró la milonga hasta llenar vasos de uvita.
Aunque sonaran Ramones
todavía olía a Gardel:

"A tu lado quisiera caer
que el tiempo nos mate
a los dos".

También la noche es percedera,
acabo donde empieza el río que es un mar
La playa, la luna,
como una novela blanda...
la estrellas.
Las miré fijamente... una, dos, tres...
-No voy a sobreviviros
aunque dicen los que entienden,
que algunas de vosotras ya estáis muertas-."

Indio Zammit.
"Elegí fracasar" (Bohodón Ediciones, 2007)

El martes pasado tuve el enorme placer de acudir a la presentación del libro de Indio.
Todos a los que os leo asiduamente, sabéis lo que siempre, eternamente, constantemente y sin pausa os repito: GRACIAS.
Así que creo que éstas son para ti, Indio.