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3 de diciembre de 2007

Metedura de pata

Sabes perfectamente que es una metedura de pata. Eres totalmente consciente de que estás en un error de proporciones gigantescas. Miras de reojo y ves a tu conciencia, a tu razón, jugueteando con la fusta, preparada para la tortura más cruel.
Pero te da igual, porque eso que sabes que no es así, ese desliz de tu mente, ese disparate del tamaño de tu cerebro, te gusta. Te produce un placer infinito. Te hace más llevadera esta, en ciertos momentos, aplastante realidad. Te sirve de nave en la que volar muy alto, tanto que todo lo demás queda reducido a puntos, motas de polvo...
Y sigues viviendo aquí y allí. Porque no puedes evitar sonreír cuando casi te rompes una pierna metiendo la pata de esa manera. Porque te sientes tan bien, tan pleno, cuando tu cerebro te repite que el sol sale de noche, que no te importa que sea una majadería de dimensiones mastodónticas.
Pero llega el día en que caes, a plomo. Tu cabeza golpea, fuerte, contra el duro suelo de la realidad, que no de la verdad. Porque la verdad es esa que tú tenías ahí dentro, y que se está desparramando por ese pavimento frío y yermo. Pero te levantarás y vendrá una vieja, fea y desdentada, con una fregona mugrienta en las manos y se llevará los restos.
Y como cuando te enteraste que los reyes magos no existen, lloras, te rebelas y por unos segundos intentas olvidarlo. Es imposible, no se puede vivir toda la vida con la pierna en un hondo socavón.
Y no te quejas, ni rechistas, porque tienes muy presente que tú y sólo tú te recreabas una y otra vez, con todo ese placer que te suponía.

Y el frío de diciembre me está helando las entrañas...

8 comentarios:

D.G. dijo...

Es cierto que no se puede vivir toda la vida con la 'pata' ahí... pero también es cierto que tampoco se debe vivir con la 'pata' bien segura.
Yo soy de los que tienden a la seguridad de la pierna, y te puedo decir que muchas veces me gustaría equivocarme y disfrutar de la equivocación, que mi realidad tampoco se correspondiera con la verdad.
No se, quizás sean modos de vida, y como en casi todo, en la mezcla está lo mejor...
Besotes!

nena dijo...

Pues yo soy más de las que llevan la pata escayolá toda la vida, y es que como decíá una canción "me gustan los problemas". Porque la vida se puede vivir de dos maneras: como se debe o como se quiere. Como dice Dorian, lo ideal está en encontrar el punto medio. Y es que meter la pata, aún siendo consciente, produce (como tu bien dices) ese rebelde placer de "que me quiten lo bailao".
Gracias por estos momentos.
Besazos miles.

Anónimo dijo...

hoy después de muchos días,"te he leido". YA lo echaba de menos!!
CAntas,escribes,lees,y ahora tambien el corto...me abrumas.

Besos.
Sol

Africa dijo...

¿quien te ha dicho que no existen los Reyes Magos? Desde lueg, hay que leer cada cosa... Lo se de buena tinta, de hecho yo soy uno de ellos.

Munxeta dijo...

Helada estoy yo, cómo puedes escribir así ?? pones palabras a emociones que ni tan sólo sospechaba que pudieran expresarse de algún modo...
y me gustaria meter la pata así alguna vez, mejor equivocarse que andar por un camino sobreprotegido, totalmente llano y de un gris cegador.
un gran beso, pedazo de filósofa

Kapurtala dijo...

Yo sé que muchas veces me estoy equivocando..., que debería hacer las cosas de otra forma, plantearme todo seriamente, afrontarlo y no meter la pata como la meto a veces, pero me parece tan fácil dejarme llevar por la incoherencia...
Pero me temo, que cuando me dé cuenta de lo equivocada que estoy me echaré las manos a la cabeza, intentaré recomponer mi pata rota y pensaré si habrá una solución de emergencia para todo eso...

Bicos Chopis!

P.D. A veces creo que eres la que expresa los sentimientos y pensamientos de todos los que te leemos.

Kapurtala dijo...

Y otras veces estoy segurísima de que es así... ;-)

dijo dijo...

y porque coño vuelo ahora más bajito, antes no pesaban las piernas, y mañana tampoco podré darme la vuelta....siempre habrá mas cosas con las que chocar...