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4 de septiembre de 2007

La cabeza del Sr. Miller

Me hubiera gustado estar en la cabeza del señor Arthur Miller en múltiples ocasiones.
Haber tenido un agujerito, como el ojo de una cerradura para poder leer sus pensamientos.
Qué es lo que pasa por la mente de un gran escritor como él cuando está en plena ebullición creadora.
Cómo se siente al luchar contra la injusticia, al librar una batalla contra Goliath siendo un diminuto David.
Algo puede estar estallando dentro de alguien que busca la libertad y sólo encuentra la inquisición.
Cuántas emociones vienen a tu cerebro cuando tocas los labios de Marilyn Monroe.
A qué velocidad vuela tu cabeza cuando estás a punto de estrenar una obra de teatro en Broadway.
Contar los recuerdos que se agolpan cuando recibes en gran premio por toda esa vida que pasa ante tus ojos.
Y lo que más me gustaría averiguar, por lo que más me ha despertado el interés el señor Miller, por lo que llegaría a haberle hecho una lobotomía:
Si alguno de esos miles de millones de pensamientos era para Daniel.
Si por una micra de su valioso tiempo, le cruzaría un escaso, diminuto, microscópico sentimiento hacia él.
Si dentro del genio luchador y seductor quedaba algún resquicio de amor verdadero.

http://www.lanacion.com.ar/exterior/nota.asp?nota_id=939747





3 comentarios:

Dorian G. dijo...

Bueno, esto viene a demostrar tu post anterior... nadie es perfecto, no? es imposible saber lo que pudo pasar por la mente de este genio en aquel momento, o si acaso su 'doble moral' se debe a un arrepentimiento posterior, queriendo hacer algo sin dañar su orgullo al deshacer lo anteriormente hecho.
No se, de cualquier manera, en este mundo se juzgo con excesiva gratuidad, no existen valoraciones objetivas, y siempre, o al menos casi siempre, desde la ignorancia. Pues es imposible saber el porqué de tantas y tantas cosas/reacciones/acciones...

Munxeta dijo...

Yo creo que debió estar atormentado toda su vida por la culpa. Seguro que era el primero en darse cuenta de su propia crueldad y cobardía. También hay que tener en cuenta cómo eran las cosas en aquella época. Ahora nadie se avergonzaría de tener un hijo disminuido.

nena dijo...

Se me había escapado esta entrada! estoy fatal, tengo que hacer revision del blog...

Al tema:
considero que existen ciertas reglas de comportamiento básicas, que escapan al tiempo, la situación social, las costumbres, la educación...etc, son las que estan guiadas por el amor y el respeto hacia los demás y hacia uno mismo. Pedes ser mejor o peor padre, hermano, hijo, amigo... pero hay que intentar serlo al menos. Bajo mi punto de vista, este hombre no fué padre, al menos con Daniel.